Es una inflamación del revestimiento externo de los ojos, asociada con las estaciones, la cual se cree que se debe a una reacción alérgica.
Se cree que la conjuntivitis primaveral es causada por reacciones alérgicas y, de hecho, a menudo existen fuertes antecedentes familiares de alergias. Se presenta con más frecuencia durante la primavera y el verano.
La afección se caracteriza por ojos llorosos con picazón. El lado inferior de los párpados puede volverse áspero y cubierto de protuberancias y un moco blancuzco. El tejido alrededor de la córnea, donde se encuentran la esclerótica y la córnea (limbo), puede volverse áspero e inflamado. Si esta inflamación y aspereza se extienden sobre la córnea, puede ocasionar cicatrización y disminución de la visión.
El médico llevará a cabo un examen ocular.
Se debe evitar frotarse los ojos, ya que esto provoca mayor irritación. Las compresas de agua fría (un paño limpio humedecido en agua fría y colocado sobre los ojos) pueden proporcionar cierto alivio. Se pueden prescribir corticosteroides tópicos para reducir la inflamación; al igual que gotas de cromoglicato disódico o gotas antihistamínicas.
La condición es persistente y empeora durante ciertas estaciones del año, pero el tratamiento puede contribuir al alivio.
Se debe buscar asistencia médica si los síntomas persisten o empeoran.
El uso de aire acondicionado o el traslado a una zona de clima más frío puede ayudar a evitar el empeoramiento futuro del problema.