Es la dificultad para hablar debido a la contracción (distonía) continua o repetitiva de los músculos que controlan las cuerdas vocales.
La actividad excesiva de los músculos de las cuerdas vocales lleva a que dichas cuerdas queden demasiado cerca o demasiado separadas, ocasionando ya sea un sonido ronco (conocido como disfonía del aductor) o una voz de susurro de alta intensidad (disfonía de abductor), respectivamente.