Es una operación que corrige cualquier problema en la pared (tabique nasal) que separa los dos lados de la nariz.
Ver también rinoplastia.
Reparación del tabique nasal
El objetivo de la septoplastia es enderezar el tabique nasal o aliviar las obstrucciones u otro tipo de problemas estructurales.
Para realizar este procedimiento, se hace un corte dentro de la pared de un lado de la nariz. Se levanta la membrana mucosa y se aparta; luego, se extirpa o se reubica cualquier cosa que esté obstruyendo el área, en la medida de lo necesario. Finalmente, se regresa la membrana mucosa a su posición original y los tejidos que cubren la pared se mantienen en su lugar ya sea con suturas o tapones.
Las principales razones para llevar a cabo esta cirugía son:
La obstrucción de las vías respiratorias nasales es por lo general el resultado de una deformidad del tabique. Las personas con esta afección generalmente respiran por la boca y presentan apnea del sueño e infecciones nasales recurrentes.
El dolor de cabeza provocado por el espolón septal es causado por la presión desde el interior de la nariz (impactación septal) que se mejora con la aplicación de un medicamento insensibilizador (anestésico) sobre el área.
Las personas que inhalan drogas, como la cocaína, en grandes cantidades durante períodos de tiempo prolongados pueden requerir esta cirugía en caso de presentarse daño en el tabique a causa del consumo de dichas sustancias.
Las siguientes cirugías se pueden llevar a cabo junto con una septoplastia:
Después de la cirugía, se lleva a cabo un taponamiento nasal (con materiales de algodón) en ambos lados de la nariz para evitar el sangrado. El material se retira usualmente de 24 a 36 horas después de la cirugía.
Para ayudar a la cicatrización, se recomienda evitar sonarse la nariz o contener la respiración y tensionar los músculos cuando se hace fuerza durante la defecación, por algunos días después de la cirugía. La aplicación de compresas de hielo sobre la nariz puede ayudar a aliviar el dolor.