Pesadillas. Sueños desagradables. Mal sueño
Son sueños que ocurren durante la fase del sueño en que se presenta movimiento rápido del ojo (REM, por sus sigla en inglés) y que origina sentimientos fuertes e inevitables de miedo, terror, angustia o ansiedad extrema. Este fenómeno se presenta característicamente en la última fase de la noche y generalmente despierta a la persona afectada, quien es capaz de recordar lo sucedido en el sueño. Ver también terror nocturno, trastornos del sueño.
Consideraciones generales
Las pesadillas tienden a ser más comunes en los niños y disminuyen en frecuencia hacia la edad adulta. Sin embargo, alrededor del 50% de los adultos experimentan pesadillas ocasionales, las mujeres más frecuentemente que los hombres.
El hecho de comer justo antes de irse a la cama, que aumenta el metabolismo del cuerpo y la actividad cerebral, puede hacer que las pesadillas se presenten con más frecuencia. Los adultos que experimentan pesadillas recurrentes que se convierten en un problema significativo deben buscar ayuda.
Causas
- La ansiedad o el estrés son la causa más común: en el 60% de los casos, las pesadillas están precedidas de un evento significativo en la vida.
- Enfermedad con fiebre.
- Muerte de algún ser querido (luto).
- Reacción adversa o efecto secundario de un medicamento.
- Suspensión reciente de un medicamento como píldoras para dormir.
- Efecto del alcohol o un consumo de alcohol excesivo.
- Abstinencia del alcohol de manera súbita.
- Trastornos de la respiración durante el sueño (apnea del sueño).
- Tratornos del sueño (narcolepsia, trastorno de terror durante el sueño).
Cuidados
Si se está experimentando un estrés severo, se debe buscar apoyo de amigos y de parientes. Hablar sobre lo que está pasando realmente puede ser de mucha ayuda, al igual que seguir una rutina de salud vigorosa y regular por medio de ejercicios aeróbicos en la medida de lo posible. De esta manera, se descubre que se puede llegar a conciliar el sueño de una forma más rápida, a beneficiarse de un sueño más profundo y a despertar sientiéndose más fresco. El aprendizaje de técnicas para reducir la tensión muscular (terapia de relajación) también puede ayudar a reducir la ansiedad.
Se deben además practicar buenas técnicas de higiene del sueño. Se debe evitar el uso prolongado de tranquilizantes, al igual que la cafeína y otros estimulantes.
Si se notó que las pesadillas empezaron poco después de haber comenzado a tomar un nuevo medicamento, se debe contactar al médico para que aconseje la forma en que éste se debe suspender, de ser necesario, y para que además recomiende otra alternativa.
Si las pesadillas son el resultado del uso de "drogas alucinógenas" o del uso persistente de alcohol, se debe buscar asesoría sobre la mejor manera de abandonar su consumo. Un grupo de Alcohólicos Anónimos, por ejemplo, puede recomendar una manera segura para dejar el alcohol sin necesidad de poner en riesgo la salud. También se puede asistir a las reuniones que estos grupos planean de manera regular.
Asimismo, se debe reevaluar el estilo de vida (los amigos, el trabajo, la familia) con el fin de identificar y cambiar los factores que motivan el abuso de sustancias.
Se debe llamar al médico si
- Las pesadillas se presentan con una frecuencia superior a una semana o impiden descansar bien durante la noche y ponerse al día con las actividades diarias, durante un período prolongado.
Fuente: A.D.A.M. Modificado: Mayo-2007