Carcinoma papilar de la tiroides

Nutrición

El carcinoma papilar de la tiroides es el cáncer más común de la glándula tiroides.

Ver también:  cáncer de tiroides.

Nombres alternativos

Carcinoma papilar de tiroides

Causas, incidencia y factores de riesgo

Alrededor del 70 al 85% de todos los cánceres de tiroides diagnosticados en los Estados Unidos son carcinomas papilares y son más comunes en mujeres que en hombres. Se puede presentar en la infancia, pero se observa clásicamente en personas de edades comprendidas entre los 20 y los 40 años.

Su causa se desconoce, sin embargo, puede haber un factor genético involucrado.

La exposición a la radiación externa en el cuello en altas dosis incrementa el riesgo de desarrollo de este tipo de cáncer. Este cáncer papilar de tiroides en niños ha sido vinculado a las pruebas de bombas atómicas realizadas en las islas Marshall y el desastre nuclear de Chernobyl en 1986 en Ucrania.

La exposición intravenosa a la radiación durante exámenes y tratamientos médicos no incrementa el riego de desarrollo de cáncer de tiroides.

Síntomas

El cáncer de tiroides usualmente comienza como una pequeña protuberancia (nódulo) en la glándula tiroidea. Sin embargo, se debe enfatizar que la mayoría de las protuberancias de la tiroides son benignas (no cancerosas) e inofensivas.

Signos y exámenes

Si la persona presenta un nódulo o protuberancia en la tiroides, el médico ordenará hacer exámenes de sangre y una ecografía   de la tiroides

Si el ultrasonido muestra que el tamaño del nódulo es superior a 1.0 cm, se debe llevar a cabo una biopsia llamada aspiración con aguja fina, con la cual se determina si el nódulo es canceroso o benigno.

Las pruebas de la función tiroidea generalmente son normales en pacientes con cáncer de tiroides.

Tratamiento

Existen 3 tipos de tratamiento para el cáncer de tiroides:

  • Cirugía
  • Yodo radioactivo
  • Medicamentos.

La cirugía se realiza para extirpar la mayor cantidad de cáncer posible y entre más grande sea el tumor, mayor será la cantidad de glándula tiroidea que se deba extirpar. Con frecuencia se extirpa toda la glándula.

Después de la cirugía, la mayoría (no todos) los pacientes reciben tratamiento con yodo radioactivo, que generalmente se toma por vía oral, el cual destruye cualquier resto de tejido de la glándula que haya quedado. Así mismo, esto permite obtener imágenes más claras, de tal manera que los médicos puedan ver si hay cualquier cáncer adicional.

En caso de que no se opte por la cirugía, se puede utilizar la terapia radioactiva externa.

Después de la cirugía, el paciente necesitará tomar de por vida un medicamento llamado levotiroxina sódica, el cual reemplaza la hormona que la tiroides normalmente produciría.

El paciente necesitará hacerse un examen de sangre cada 3 a 6 meses para verificar los niveles tiroideos y una prueba imagenológica llamada gammagrafía de captación de yodo radioactivo (I-131)   una vez al año. 

Expectativas (pronóstico)

La tasa de supervivencia para el cáncer papilar de la tiroides es excelente; de hecho, más del 95% de los adultos con este tipo de cáncer sobrevive 10 años. El pronóstico es mejor para los pacientes menores de 40 años y los pacientes que tengan tumores más pequeños.

Los siguientes factores pueden disminuir la tasa de supervivencia:

  • Tumor grande
  • Edad de más de 40 años
  • El cáncer que se ha diseminado a tejidos blandos
  • El cáncer que se ha diseminado a partes distantes del cuerpo

Complicaciones

Las complicaciones abarcan:

  • Extirpación accidental de la glándula paratiroides, la cual ayuda a regular los niveles de calcio en la sangre.
  • Daño a un nervio que controla las cuerdas vocales.
  • Diseminación del cáncer a los ganglios linfáticos (raro).
  • Diseminación del cáncer a otros sitios (metástasis).

Situaciones que requieren asistencia médica

Se debe buscar asistencia médica si se presenta una protuberancia o tumor en el cuello.

Referencias

Larsen PR, Kronberg HM, Schlomo M, et al. Williams Textbook of Endocrinology. 10th ed. St. Louis, MO: WB Saunders; 2003:469-473.

Hemminki K. Familial risks for nonmedullary thyroid cancer. J Clin Endocrinol Metab. 2005; 90(10): 5747-53.

Kumar V, Abbas AK, Fausto N. Robbins and Cotran Pathologic Basis of Disease. 7th ed. St. Louis, MO: WB Saunders; 2005:1177-1180.


Página anterior

Actualizado: 12/14/2007
Versión en inglés revisada por: Stephen Grund, M.D. Ph.D., Chief of Hematology/Oncology and Director of the George Bray Cancer Center at New Britain General Hospital, New Britain, CT. Review provided by VeriMed Healthcare Network.
Traducción y localización realizada por: DrTango, Inc.
La información aquí contenida no debe utilizarse durante ninguna emergencia médica, ni para el diagnóstico o tratamiento de alguna condición médica. Debe consultarse a un médico con licencia para el diagnóstico y tratamiento de todas y cada una de las condiciones médicas. En caso de una emergencia médica, llame al 112. Los enlaces a otros sitios se proporcionan sólo con fines de información, no significa que se les apruebe. © 1997- A.D.A.M., Inc. La reproducción o distribución parcial o total de la información aquí contenida está terminantemente prohibida.
Adam
Alergología | Análisis Clínicos | Aparato Digestivo | Asesoria Genética y Pruebas de ADN | Cardiología | Cirugía General | Dermatología | Dietética y Nutrición | Ecografías | Endocrinología | Enfermedades Venéreas | Ginecología y Obstetricia | Medicina Familiar | Medicina Laboral | Oftalmología | Otorrinolaringología | Pediatría | Podología | Psicología | Psiquiatría | Traumatología | Urología | Vigilancia de la Salud Laboral
© 2008 Clínica Dam - Derechos Reservados Condiciones de Uso | Prevención de Riesgos Laborales | Enciclopedia de medicina