Incontinencia urinaria de esfuerzoDefiniciónEs una pérdida involuntaria de orina que ocurre durante una actividad física como toser, estornudar, reír o realizar ejercicio. Nombres alternativosIncontinencia de esfuerzo Causas, incidencia y factores de riesgoLa capacidad de contener la orina y mantener la continencia depende de la función normal de las vías urinarias inferiores, los riñones y el sistema nervioso. Además, la persona necesita tener la capacidad de reconocer y responder de forma apropiada a la urgencia de orinar. La incontinencia urinaria de esfuerzo es un problema de almacenamiento de la vejiga en el cual se reduce la fuerza de los músculos (esfínter uretral) y éste no es capaz de evitar el flujo de orina cuando aumenta la presión abdominal. La incontinencia urinaria de esfuerzo puede presentarse como resultado del debilitamiento de los músculos pélvicos que soportan la vejiga y la uretra o debido al mal funcionamiento del esfínter uretral. El debilitamiento puede ser causado por un trauma previo de la zona uretral, una lesión neurológica, algunos medicamentos, o después de una cirugía de la próstata o del área pélvica. La incontinencia urinaria de esfuerzo es el tipo más común de incontinencia urinaria en las mujeres. Los estudios han documentado que alrededor del 50% de todas las mujeres presentan incontinencia urinaria ocasional y hasta el 10% presentan incontinencia frecuente. Casi el 20% de las mujeres mayores de 75 años experimentan incontinencia urinaria diaria. Este tipo de incontinencia se ve a menudo en mujeres que han tenido múltiples embarazos y partos vaginales o que tienen prolapso de la vejiga, uretra o pared rectal dentro del espacio vaginal (prolapso pélvico). Los factores de riesgo para la incontinencia urinaria de esfuerzo comprenden:
SíntomasLa pérdida involuntaria de orina es el principal síntoma y puede ocurrir:
Signos y exámenesEl médico lleva a cabo un examen físico, incluyendo un examen rectal, un examen genital en los hombres y uno pélvico en las mujeres. En algunas mujeres, un examen pélvico puede revelar que la vejiga o la uretra se están saliendo al espacio de la vagina. Los exámenes pueden abarcar:
Otros exámenes pueden consistir en la medición del cambio en el ángulo de la uretra cuando la persona está en reposo o cuando realiza un esfuerzo (prueba del hisopo o Q-tip). Un cambio en el ángulo mayor a 30° tiende a indicar una debilidad significativa de los músculos y de los tejidos que soportan la vejiga. TratamientoEl tratamiento depende de la gravedad de los síntomas y de qué tanto interfieren con la vida cotidiana de la persona. Es posible que el médico le solicite a la persona suspender el consumo de cigarrillo (si la persona fuma) y evitar las bebidas cafeinadas (como las bebidas gaseosas) y el alcohol. A los pacientes se les puede pedir igualmente llevar un diario urinario, registrando la cantidad de veces en que orinan durante el día y la noche y la frecuencia de las filtraciones urinarias. Existen cuatro grandes categorías de tratamiento para la incontinencia urinaria de esfuerzo:
Los cambios de comportamiento comprenden la disminución de la cantidad de líquidos que la persona ingiere; sin embargo, no se debe disminuir la ingesta de líquidos si toman en cantidades normales. El hecho de orinar con mayor frecuencia puede ayudar a algunos pacientes a disminuir la cantidad de orina que filtran. El estreñimiento puede empeorar la incontinencia urinaria, por lo que se recomiendan tratamientos médicos o dietéticos para ayudar a mantener las deposiciones regulares. Por otro lado, se ha demostrado que la pérdida de peso ayuda a disminuir los síntomas en aquellas personas que presentan sobrepeso. Algunas personas con incontinencia urinaria de esfuerzo severa pueden modificar su nivel de actividad para evitar los movimientos que producen mayor fuga de orina. La persona puede desear modificar su nivel de actividad para evitar movimientos como saltar o correr que puedan causar una mayor fuga o filtración de orina. Los ejercicios de entrenamiento de los músculos pélvicos, llamados ejercicios de Kegel, pueden ayudar a controlar la fuga de orina, dado que estos ejercicios mejoran la fortaleza y funcionamiento del esfínter uretral. Algunas mujeres pueden usar un dispositivo llamado cono vaginal junto con los ejercicios pélvicos. El cono se coloca en la vagina y la mujer debe tratar de contraer los músculos del piso pélvico esforzándose por conservar el dispositivo en el sitio. Se debe mantener la contracción hasta por 15 minutos y realizar el procedimiento dos veces al día. Al cabo de 4 a 6 semanas, cerca de un 70% de las mujeres han tenido alguna mejoría de sus síntomas. La biorregulación y la estimulación eléctrica pueden servirles a aquellas personas que tienen problemas para realizar los ejercicios de entrenamiento de los músculos pélvicos. Estos dos métodos les ayudan a identificar el grupo de músculos correcto que deben poner a trabajar. La biorregulación es un método que ayuda a que una persona aprenda cómo controlar ciertas respuestas corporales involuntarias. Cerca del 75% de los pacientes que han utilizado biorregulación para la incontinencia urinaria de esfuerzo han dicho que sus síntomas mejoraron y 15% se curaron. La terapia de estimulación eléctrica utiliza corriente de bajo voltaje para estimular y contraer el grupo apropiado de músculos. La corriente se envía a través de una sonda anal o vaginal. Esta terapia se puede realizar en el hogar o en un consultorio médico. Las sesiones de tratamiento generalmente duran unos 20 minutos y se pueden realizar cada 1 a 4 días. Se están investigando nuevas técnicas, incluyendo una que utiliza una silla electromagnética especialmente diseñada, que hace que los músculos del piso pélvico se contraigan cuando el paciente esté sentado. Los medicamentos tienden a funcionar mejor en los casos de incontinencia urinaria de esfuerzo de leve a moderada y comprenden:
La terapia con estrógeno puede aplicarse en mujeres posmenopáusicas para mejorar los síntomas de frecuencia urinaria, urgencia y ardor, y también se ha demostrado que aumenta el tono y el suministro de sangre a los músculos del esfínter uretral. Sin embargo, hay controversia acerca de si el tratamiento con estrógenos mejora la incontinencia urinaria de esfuerzo. Las mujeres con antecedentes de cáncer de mama o uterino por lo general no deben usar la terapia de estrógeno como tratamiento para la incontinencia urinaria de esfuerzo. El tratamiento quirúrgico sólo se recomienda después de que se ha determinado la causa exacta de este tipo de incontinencia. Los diferentes tipos de cirugías se describen más abajo. INYECCIÓN DE COLÁGENO Si la causa es una disfunción del esfínter uretral, se puede recomendar un procedimiento quirúrgico menor, llamado inyección de colágeno periuretral, como tratamiento para la incontinencia urinaria de esfuerzo en hombres y mujeres. El colágeno hace que el área alrededor de la uretra se vuelva más gruesa, lo cual ayuda a controlar la fuga o filtración de orina. Es un procedimiento ambulatorio, con anestesia local o epidural, que puede ser necesario repetir después de unos cuantos meses para lograr el control de la vejiga. Las mujeres tratadas con esta terapia de inyección de colágeno han informado sobre tasas de éxito mayores que las de los hombres. Las complicaciones potenciales que pueden presentarse con la inyección de colágeno son infección, retención de orina y, en los hombres, una disfunción eréctil temporal. Del mismo modo, algunas personas pueden experimentar una reacción alérgica potencialmente peligrosa al colágeno, por lo que cualquier candidato a la inyección de colágeno tiene que someterse a una prueba cutánea para alergia previa al tratamiento. REPARACIÓN VAGINAL ANTERIOR O REPARACIÓN PARAVAGINAL Estos procedimientos a menudo se llevan a cabo en mujeres cuando la vejiga se sobresale dentro de la vagina (una afección denominada cistocele). Una reparación vaginal anterior se lleva a cabo a través de un corte en la vagina y una reparación paravaginal se puede efectuar a través de un corte vaginal o abdominal. En una reparación anterior, se pliega y se sutura el tejido de soporte entre la vagina y la vejiga, de tal manera que la vejiga y la uretra queden en una posición adecuada. En una reparación paravaginal, el tejido de soporte entre la vagina y la vejiga se sutura al tejido que cubre los músculos del piso pélvico para sostener la vejiga y la uretra. Los estudios han demostrado que la tasa de curación para la incontinencia urinaria de esfuerzo con estos procedimientos es aproximadamente del 40 al 65% y, a menudo, se realizan junto con otro procedimiento para este tipo de incontinencia, como la suspensión retropúbica. SUSPENSIÓN DEL CUELLO DE LA VEJIGA CON AGUJA Estos procedimientos quirúrgicos, que se realizan sólo en las mujeres, utilizan agujas especiales para hacer incisiones menores en el abdomen y en la vagina. Los diversos procedimientos (Pereyra modificado y procedimiento de Stamey) se diferencian según las estructuras utilizadas para fijar y sostener la vejiga. Las mujeres tratadas con estos procedimientos tienen una tasa de curación del 40 al 80%. Debido a que la tasa de éxito tiende a ser menor que la obtenida con otras cirugías, se realizan con menos frecuencia que en el pasado. Las posibles complicaciones incluyen infección de las vías urinarias, incapacidad para orinar, infección de la herida, fístula (rara vez) y el nuevo inicio de una incontinencia imperiosa. SUSPENSIÓN RETROPÚBICA La suspensión retropúbica se utiliza para describir un grupo de procedimientos quirúrgicos que se realizan para elevar la vejiga y la uretra y se realizan a través de una incisión abdominal. Los procedimientos (Colpo-suspensión de Burch y Marshall-Marchetti-Krantz, MMK) difieren de acuerdo con las estructuras que se utilizan para fijar y sostener la vejiga. Las mujeres tratadas con estos procedimientos tienen una tasa de curación del 75 al 90%. Las posibles complicaciones son infección de las vías urinarias, incapacidad de orinar, infección de la herida, fístula (rara vez) y un nuevo inicio de una incontinencia imperiosa. PROCEDIMIENTO DEL CABESTRILLO La mayoría de los médicos que tratan la incontinencia recomienda este procedimiento como la primera opción para el tratamiento de la incontinencia urinaria de esfuerzo simple en las mujeres y, rara vez, se hace en hombres. Se forma un cabestrillo tomando una porción de tejido abdominal (fascia) o un trozo de material sintético. Este cabestrillo manual comprime el esfínter uretral, previniendo la fuga de orina durante los movimientos de esfuerzo. Estos procedimientos requieren una pequeña incisión abdominal y vaginal. Se han desarrollado muchos tipos diferentes del procedimiento del cabestrillo, incluyendo un procedimiento de cinta transvaginal que utiliza incisiones más pequeñas y puede llevarse a cabo como una cirugía ambulatoria. Entre las personas que se han sometido al procedimiento del cabestrillo para corregir su incontinencia urinaria de esfuerzo hay una tasa de curación del 80 al 90%. Las posibles complicaciones comprenden infección, erosión del cabestrillo, pared vaginal que no se recupera, formación de una fístula o absceso, tenesmo vesical, incontinencia imperiosa y retención urinaria. ESFÍNTER URINARIO ARTIFICIAL El esfínter urinario artificial es un dispositivo quirúrgico que se utiliza para tratar la incontinencia urinaria de esfuerzo en los hombres y rara vez se usa en las mujeres. La mayoría de los expertos aconseja a sus pacientes intentar primero con otros tratamientos antes de recurrir a este procedimiento. Las posibles complicaciones de esta cirugía son la infección de la herida y la erosión uretral que hace necesario quitar el dispositivo. El paciente puede verse en la necesidad de modificar algunas de sus actividades (como montar en bicicleta) para dar lugar al dispositivo. Expectativas (pronóstico)Los cambios de comportamiento, la terapia de ejercicios del piso pélvico y el manejo médico de la incontinencia urinaria de esfuerzo generalmente mejoran los síntomas más que curar el trastorno. La cirugía puede tener una tasa de recuperación que oscila entre el 75 y el 95%, cuando los pacientes son seleccionados con cuidado. El tratamiento no funciona tan bien en personas que han intentado procedimientos quirúrgicos previos sin éxito, que tienen otros problemas genitales o urinarios o afecciones sistémicas que pueden impedir la recuperación o hacer más difícil la cirugía. ComplicacionesLas complicaciones físicas como secreción vaginal, irritación vulvar y dolor durante las relaciones sexuales son relativamente raras y leves. Se pueden presentar olores desagradables. Esta dolencia puede afectar o interrumpir las actividades sociales, carreras y relaciones personales. Situaciones que requieren asistencia médicaSe debe acudir al médico si aparecen síntomas de una incontinencia urinaria de esfuerzo y son preocupantes. PrevenciónLa realización de los ejercicios de Kegel (contracción de los músculos del piso pélvico como si se tratara de detener el flujo de orina) puede ayudar a prevenir la aparición de los síntomas. Si se llevan a cabo estos ejercicios durante y después del embarazo se puede minimizar el riesgo de sufrir incontinencia urinaria de esfuerzo después del parto.
Actualizado:
5/15/2006 Versión en inglés revisada por: Melanie N. Smith, M.D., Ph.D., Department of Obstetrics and Gynecology, Brigham and Women's Hospital, Boston, MA. Review provided by VeriMed Healthcare Network. Traducción y localización realizada por: DrTango, Inc. La información aquí contenida no debe utilizarse durante ninguna emergencia médica, ni para el diagnóstico o tratamiento de alguna condición médica. Debe consultarse a un médico con licencia para el diagnóstico y tratamiento de todas y cada una de las condiciones médicas. En caso de una emergencia médica, llame al 112. Los enlaces a otros sitios se proporcionan sólo con fines de información, no significa que se les apruebe. © 1997-
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