DrogadicciónDefiniciónEs el uso de drogas psicoactivas. También puede referirse al mal uso de fármacos que necesitan receta o los de venta libre. Se puede abusar de estos dos últimos si la persona toma una cantidad del fármaco mayor a la normal o recomendada o si se emplean para propósitos ilegales. Ver también: Nombres alternativosAbuso o consumo de sustancias; Consumo de drogas ilícitas o psicoactivas; Consumo de narcóticos; Consumo de alucinógenos InformaciónMARIHUANA (también llamada "hierba", "marijuana", "chaquetón", "cigarrillo de marihuana", "hachís", "mala hierba", "cannabis", "Mary Jane", mariguana) Alrededor de 2 de cada 5 estadounidenses ha consumido marihuana por lo menos una vez y aproximadamente el 10% de la población la usa de manera regular. Al lado del tabaco, y el alcohol en algunas áreas, la marihuana es la sustancia más popular escogida regularmente por los jóvenes. Su fuente es la planta de cáñamo o marihuana (Cannabis sativa) y su ingrediente activo es THC (delta -9-tetrahidrocanabinol) y otros canabinoides hallados en las hojas y retoños de las flores. El hachís es una sustancia resinosa tomada de la parte superior de las plantas hembra, las cuales contienen la mayor concentración de THC. La dosis de droga liberada de cualquier preparación particular de marihuana varía enormemente; la concentración de THC puede variar hasta cien veces debido a los materiales contaminantes y diluyentes. Los efectos de la marihuana se sienten dentro de un período de segundos a varios minutos después de haber inhalado el humo (en cigarro o pipa), o dentro de los 30 a 60 minutos después de ingerirla (comer alimentos que contengan marihuana como los "pasteles de hachís"). Debido a que el fumador siente los efectos casi inmediatamente, la inhalación posterior se puede suspender en cualquier momento para regularlos. En cambio, aquellos que ingieren la marihuana experimentan el desarrollo de sus efectos de una manera más lenta, acumulativa, más duradera y más variable; aumentando las posibilidades de que se produzcan reacciones desagradables. Los efectos primarios de la marihuana están relacionados con la conducta, debido a que la droga afecta el sistema nervioso central (SNC). El uso popular de la marihuana comenzó debido a sus efectos de euforia (sensación de júbilo), relajación y al aumento de las percepciones visuales, auditivas y gustativas que se pueden alcanzar con dosis bajas a moderadas. La mayoría de los usuarios también expresan un aumento en su apetito ("comer golosamente entre comidas"). Entre los efectos desagradables que se pueden desencadenar están la despersonalización (incapacidad para distinguirse uno mismo de las otras personas), cambios en la imagen corporal, desorientación y reacciones de pánico agudas o paranoia severa. También se han reportado casos graves de delirio, alucinaciones y violencia en los que podría sospecharse el uso conjunto de la marihuana y de otro agente como la PCP. La marihuana tiene efectos específicos que pueden disminuir la capacidad del individuo para realizar tareas que requieran mucha coordinación, como conducir un vehículo. Se presenta deterioro en la orientación visual y el sentido del tiempo generalmente es prolongado. Es posible que el aprendizaje se vea afectado enormemente debido a que la droga produce una disminución en la capacidad de concentración y de atención. Los estudios señalan que el aprendizaje se puede volver "estado-dependiente", es decir que la información adquirida o aprendida bajo los efectos de la droga se recuerda con mayor facilidad cuando se está bajo el mismo estado de influencia de la droga. Los efectos de la marihuana comprenden:
Entre los efectos de la abstinencia que pueden experimentar los usuarios regulares cuando suspenden el consumo de marihuana se pueden mencionar: agitación, insomnio, irritabilidad y ansiedad. Dado que el metabolito de la marihuana (sustancia que se forma cuando el cuerpo descompone la droga) se puede almacenar en los tejidos grasos, la evidencia de marihuana en los consumidores compulsivos puede ser detectada hasta un mes después de suspender su consumo mediante un examen de orina. Se cree que el componente activo del cannabis tiene propiedades médicas. Muchos sostienen que es efectivo en el tratamiento de las náuseas causadas por la quimioterapia en pacientes con cáncer. Otros dicen que estimula el apetito en pacientes con SIDA o que es útil en el tratamiento del glaucoma. Aunque la FDA de los Estados Unidos ha aprobado el ingrediente activo de la marihuana como medicamento sintético (dronabinol) para estos propósitos, el uso de la marihuana en su totalidad sigue generando mucha controversia. En la actualidad, el cannabis es ilegal incluso para el uso médico bajo la ley federal. FENCICLIDINA (PCP, "polvo de ángel") Es difícil estimar el consumo real de fenciclidina en los Estados Unidos, debido a que muchos individuos no reconocen que la han utilizado. Esta droga se mezcla a menudo con otras sustancias ilícitas, como la marihuana, sin que el comprador perciba su presencia. Una encuesta realizada a estudiantes de último año de bachillerato en 1986 por el Instituto Nacional de Drogadicción (National Institute of Drug Abuse ) reveló que más del 12% de los estudiantes había utilizado alucinógenos (sustancias que causan alucinaciones) y que muchas de estas drogas probablemente contenían fenciclidina. El uso de la fenciclidina en los Estados Unidos se remonta a 1967 cuando se vendía como la "píldora de la paz" en el distrito de Haight-Ashbury, en San Francisco. El consumo de dicha píldora nunca tuvo mucha popularidad dada su reputación de causar "malos viajes". Sin embargo, su uso aumentó a mediados de los 70, principalmente debido a la presentación diferente (espolvoreada sobre hojas para fumar) y a las estrategias de mercadeo. Posteriormente, en los años 80, se convirtió en el alucinógeno de mayor uso, con la mayoría de consumidores en edades que oscilaban entre 15 y 25 años. Aunque inicialmente la fenciclidina fue desarrollada por una compañía farmacéutica que buscaba un nuevo anestésico, su uso en humanos no era conveniente por sus efectos secundarios psicotrópicos (que alteran la mente). La fenciclidina se dejó de producir con fines legales y legítimos. Infortunadamente, es una sustancia que se puede preparar más bien fácilmente, sin altos costos, por parte de alguien con un conocimiento de química orgánica y, por esta razón, se convierte en un producto ideal para la industria de drogas ilícitas. Esta droga está disponible ilegalmente en forma de un polvo cristalino blanco que se puede disolver en agua o en alcohol. La fenciclidina se puede administrar de diferentes formas y la rapidez de los efectos en el usuario depende de los medios de administración. En caso de ser disuelta, se puede administrar por vía intravenosa ("inyectada") y los efectos aparecen a los pocos segundos. Cuando es rociada o asperjada sobre hojas secas de orégano, perejil o marihuana, se puede fumar y los efectos se sienten en dos a cinco minutos con un pico máximo a los 15 a 30 minutos. Si se toma por vía oral, en pastillas o mezclada con alimentos o bebidas, los efectos usualmente se notan en 30 minutos y tienden a alcanzar su pico máximo en 2 a 5 horas. Las dosis más bajas de esta droga normalmente producen euforia (sentimientos de júbilo) y disminuyen las inhibiciones de manera similar como ocurre con la embriaguez. Las dosis moderadas producen insensibilidad en todo el cuerpo, con cambios en la percepción que pueden ocasionar ansiedad y violencia extremas. Las dosis grandes pueden ocasionar paranoia, alucinaciones auditivas ("escuchar voces") y psicosis similar a la esquizofrenia. Las dosis masivas, comúnmente asociadas con la ingestión de la droga, pueden provocar arritmias cardíacas, convulsiones, rigidez muscular, insuficiencia renal aguda y muerte. Debido a las propiedades analgésicas (que alivian el dolor) de la fenciclidina, es posible que los usuarios que sufren lesiones serias no sientan ningún dolor. La cetamina, un compuesto relacionado con la fenciclidina, ha ganado mucha popularidad en los últimos años y se la llama comúnmente Special K (K especial, por su nombre en inglés). ALUCINÓGENOS Además de la fenciclidina, otros alucinógenos que se consumen comúnmente son la LSD (Dietilamida del ácido lisérgico o lisergida), la psilocibina (hongos alucinógenos ) y el peyote (un cacto que contiene el ingrediente activo mezcalina). Durante siglos, se ha documentado el uso de alucinógenos de origen natural, específicamente en los ritos religiosos. Los hongos que contienen psilocibina fueron utilizados por los nativos mexicanos, y el peyote fue común entre los nativos americanos en el suroeste de los Estados Unidos. Por el contrario, la LSD es una sustancia sintética desarrollada primero por una compañía farmacéutica legal en 1938. Actualmente, la mayoría de los alucinógenos se usan de manera experimental, y no regularmente, según lo informado por la mayoría de los usuarios quienes dicen utilizarlos sólo una o varias veces al año. La LSD es un alucinógeno extremadamente potente y sólo se requieren dosis pequeñísimas para producir efectos. Comparada con la LSD, la psilocibina es de 100 a 200 veces menos potente y la mezcalina (peyote) es más o menos 4.000 veces menos potente. Los alucinógenos han sido comúnmente asociados con ansiedad extrema y ausencia de contacto con la realidad que se presentan en el punto máximo de la experiencia con la droga ("malos viajes"). Estas experiencias pueden recurrir como una "reviviscencia", incluso sin utilizar la droga de nuevo. Dichas experiencias se presentan típicamente en el transcurso de situaciones de aumento del estrés y tienden a disminuir en frecuencia e intensidad si el individuo suspende el consumo de drogas. ESTIMULANTES ( "drogas estimulantes", "crack", "coca", "nieve", "pasta", "viaje", "chute" , "cristal", "cross-tops", "yellow jackets ") Cocaína La adicción a la cocaína se incrementó sensiblemente hacia fines de los 80 y a principios de los 90 pero ahora está disminuyendo. La cocaína se puede inhalar ("aspirar") o disolverse en agua y administrarse por vía intravenosa. Cuando se mezcla con heroína para uso intravenoso, la combinación se conoce como chute. Por medio de un simple procedimiento químico, la cocaína se puede convertir en una forma para fumar conocida como base libre o crack. Al fumarla, produce una euforia (sensación de júbilo) intensa que es atractiva para los adictos. Otros efectos de esta droga son: insensibilidad local, estimulación potente del SNC, sentimientos de mayor confianza y vigor, acompañados de una disminución de las inhibiciones. El aumento del consumo y de la dependencia de la cocaína probablemente está relacionado con su característica específica de producir un estímulo extremadamente gratificante de muy corta duración, que anima al consumidor a utilizarla con más frecuencia y regularidad para lograr los efectos deseados. El consumo crónico de cocaína puede conducir tanto a la dependencia como a la tolerancia (necesidad de usar cantidades cada vez más grandes de las drogas para conseguir el mismo efecto). Los consumidores habituales pueden experimentar cambios en el estado de ánimo, depresión, problemas de sueño, pérdida de la memoria, aislamiento social y pérdida del interés por el estudio, el trabajo, la familia y los amigos. Debido a que el alto consumo puede causar paranoia, los usuarios de cocaína se pueden tornar violentos. ANFETAMINAS Entre los años 50 y 60, las anfetaminas eran comúnmente prescritas para afecciones como la fatiga, la obesidad y la depresión leve. Su uso en este sentido se ha suspendido dado que tienen un alto potencial adictivo y ahora están clasificadas como sustancias controladas. Usualmente se abusa de drogas de venta libre semejantes a las anfetaminas. Estas drogas contienen generalmente cafeína y otros ingredientes estimulantes y se comercializan como inhibidores del apetito o como ayudas para mantener a la persona en vigilia y en alerta. Si se toman en altas dosis, estas drogas de venta libre pueden causar la misma intensidad y otros efectos asociados con el consumo de anfetaminas. Los consumidores habituales pueden mostrar irritabilidad, inquietud, alteraciones en el sueño, temblores, dilatación de las pupilas, enrojecimiento de la piel y pérdida de peso con el transcurso del tiempo. INHALANTES El consumo de este tipo de sustancias comenzó a hacerse popular entre los jóvenes con la "inhalación de pegamentos" en la década de los sesenta y desde entonces una amplia gama de inhalantes se ha popularizado. Es común que los niños en edad escolar y los adolescentes jóvenes sean los grupos inhaladores y esto se da principalmente como un comportamiento experimental entre los compañeros y amigos. Los inhalantes más utilizados son, entre otros, pegamentos para maquetas, pinturas en aerosol, líquidos para la limpieza, gasolina, líquido corrector de mecanografía y propelentes para aerosoles en desodorantes o aerosoles para el cabello. Para poder inhalarlos, los químicos se vierten en una bolsa plástica o se impregnan en algún pedazo de tela. Las drogas se absorben a través de las vías respiratorias y en un período de 5 a 15 minutos se puede observar un estado mental alterado. Los efectos adversos asociados con el uso de inhalantes abarcan: daño renal o hepático, convulsiones, neuropatía periférica (daño nervioso), daño cerebral y muerte súbita. El mayor consumo de inhalantes ocurre entre adolescentes o preadolescentes que no tienen acceso a drogas psicoactivas o al alcohol. OPIÁCEOS, OPIOIDES Y NARCÓTICOS Los opiáceos se derivan de la adormidera o amapola del opio y comprenden la morfina y la codeína. El término opioides se refiere a sustancias de producción sintética que causan el mismo efecto que la morfina y la codeína. Los opiáceos y los opioides abarcan heroína, oxicodona, hidromorfona, meperidina, propoxifeno y metadona. Todas estas sustancias, naturales o sintéticas, se consideran narcóticos. Como analgésicos, estas sustancias promueven la sedación, disminuyen la ansiedad y producen una percepción diferente de los estímulos dolorosos. Ya que la vía intravenosa es la ruta de administración más común de la heroína, se deben tener en cuenta las preocupaciones de salud relacionadas con el hecho de compartir agujas contaminadas entre usuarios de drogas intravenosas. Las complicaciones por compartir estas agujas comprenden hepatitis, infección por VIH y SIDA. ETAPAS EN EL CONSUMO JUVENIL DE DROGAS Hay varias etapas en el consumo de drogas y, en comparación con los adultos, las personas jóvenes parecen progresar más rápidamente a través de ellas.
INFORMACIÓN GENERAL SOBRE EL TRATAMIENTO Como sucede con otras áreas de la medicina, el punto de partida debe ser el tratamiento menos intensivo. Los programas de tratamiento amplio a nivel residencial vigilan y estudian los comportamientos y síntomas de una abstinencia potencial e incorporan técnicas de modificación del comportamiento y están diseñados para hacer que el consumidor reconozca su comportamiento. Estos programas de tratamiento abarcan asesoría tanto a nivel individual (y quizás a la familia) como en ambientes grupales. Los programas de tratamiento de la drogadicción tienen un componente prolongado de atención posterior y brindan el apoyo de los compañeros. La drogadicción es un problema de salud serio y complejo que requiere tratamiento y apoyo tanto desde el punto de vista fisiológico como del psicológico. Es importante que se haga una evaluación con un profesional capacitado para determinar el tratamiento apropiado. SITUACIONES QUE REQUIEREN ASISTENCIA MÉDICA
Para mayor información y apoyo, se pueden también consultar los grupos de apoyo locales que trabajan con el sistema de los 12 pasos -como Alcohólicos Anónimos (AA), Narcóticos Anónimos (NA), y Ala-teen-Alanon- u otros grupos de apoyo tales como SMART Recovery, Moderation Management y LifeRing Recovery. Ver grupos de apoyo para el alcoholismo, grupos de apoyo para la farmacodependencia.
Actualizado:
5/17/2006 Versión en inglés revisada por: Paul Ballas, D.O., Department of Psychiatry, Thomas Jefferson University Hospital, Philadelphia, PA. Review provided by VeriMed Healthcare Network. Traducción y localización realizada por: DrTango, Inc. La información aquí contenida no debe utilizarse durante ninguna emergencia médica, ni para el diagnóstico o tratamiento de alguna condición médica. Debe consultarse a un médico con licencia para el diagnóstico y tratamiento de todas y cada una de las condiciones médicas. En caso de una emergencia médica, llame al 112. Los enlaces a otros sitios se proporcionan sólo con fines de información, no significa que se les apruebe. © 1997-
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