Es una alteración del sistema inmunológico por la que el organismo reacciona de manera patológica ante la exposición a determinadas sustancias que en condiciones normales no debieran producir transtorno alguno.
¿Cuáles son esas sustancias?
Cualquier producto con el que contactemos bien por vía respiratoria, cutánea o digestiva puede potencialmente producir alergia. Estas sustancias las denominamos alergenos y los más frecuentes son pólenes, ácaros del polvo y epitelios de ciertos animales como gato y perro, aunque no debemos olvidar a los medicamentos y ciertos alimentos, sobre todo leche y huevo en los recién nacidos y frutas en los adultos.
Enfermedades alérgicas más frecuentes
La alergia puede manifestarse de muy diversas maneras, las enfermedades más frecuentes son las que afectan a las vías respiratorias como rinitis, sinusitis y asma (en el 80% de los casos existe un componente alérgico y aún hoy en día es responsable de 40000 muertes al año en el mundo) y a la piel, sobre todo urticarias, dermatitis y eczemas.
¿A quiénes afectan estas enfermedades?
Aunque pueden aparecer en cualquier individuo a cualquier edad, es más frecuente en gente joven y en niños. Los últimos estudios indican que aproximadamente el 20% de la población padece algun tipo de alergia y se estima que para las próximas dos décadas podría aumentar hasta un 50%.
Los pólenes
En nuestro area, Madrid, los pólenes son los alergenos más frecuentes.
Los pólenes son granos microcópicos que representan los elementos reproductores masculinos de los árboles y plantas, cuya misión es fecundar la parte femenina o flor para formar el fruto.
¿Cuándo se produce la alergia al pólen?
Se produce en una determinada época del año en función del tipo de polen, del area geográfica y de las condiciones climáticas. En Madrid el polen alergénico más común es el de las gramíneas, plantas herbáceas que crecen en cualquier lugar. Su periodo de polinización es la primavera, sobre todo los meses de mayo y junio.
Otro pólenes habituales en nuestra zona son los de las arizónicas, en invierno, y los del plátano de sombra, en marzo-abril.
¿Cómo podemos protegernos de los pólenes?
Lo primero es cerciorarse de que uno es realmente alérgico al polen y a qué tipo lo es, para así poder realizar el tratamiento y la prevención más adecuada.
Si usted ya ha sido diagnosticado de alergia a algún tipo de polen, durante el periodo de polinización de esa planta debe evitar, en lo posible, permanecer en lugares abiertos y zonas vegetadas, conducir con las ventanillas cerradas y ventilar la casa en las primeras horas de la tarde, sólo con esto disminuirá su exposición a estos pólenes y mejorará su calidad de vida.
¿Son dolorosas las pruebas de Alergia?
En absoluto, las pruebas más habituales son las pruebas cutáneas tipo prick que consisten en un pequeño punteado de la piel con los alergenos sospechosos en la cara anterior del brazo.
Son cómodas de realizar y pueden hacerse en el mismo momento de la consulta.
Los antihistamínicos son uno de los tratamientos más utilizados ¿Es cierto que producen sueño?
Hay muchos tipos de antihistamínicos, los más antiguos solían producir cierta somnolencia, sin embargo, la mayoría de los de nueva generación no producen estos efectos indeseables, por ello déjese aconsejar por su Alergólogo sobre el tratamiento más adecuado y evite la automedicación.
¿La alergia tiene cura? Vacunas
En ciertos casos la alergia puede curarse definitivamente. Las vacunas, con un desarrollo sorprendente en los últimos años, son el único tratamiento curativo y así queda expresado en documentos de la Organización Mundial de la Salud.
Pueden administrarse por distintas vías, subcutánea y oral por ejemplo, la duración del tratamiento ha de ser individualizada caso por caso, siendo lo más habitual un periodo de tres a cinco años.
Tenga en cuenta que el inicio de este tratamiento nunca deberá realizarse coincidiendo con el periodo de polinización.
Recomendaciones para la primavera
Por supuesto trate de disfrutar de ella, es uno de los periodos más bonitos del año, pero si usted sospecha que pueda ser alérgico, no deje de consultar con un Alergólogo, que le indicará las medidas de protección y el tratamiento más adecuado en su caso.
Si usted ya hubiera sido diagnosticado de alergia a pólenes de gramineas, esta primavera debe extremar las medidas de protección y evitación. El otoño y el invierno pasados fueron muy lluviosos, por lo que se espera que en esta primavera los niveles de pólenes alergénicos sean, probablemente, los más elevados de los últimos años por lo que su sintomatología podría empeorar.