Infecciones urinarias de repetición en la mujer:
Aproximadamente la mitad de las mujeres padecen alguna infección de las vías urinarias en algún momento de su vida, consultando la mayoría de ellas en algún centro sanitario. En la mujer la mayoría de estas infecciones están limitadas a vejiga y se suelen curar con un tratamiento apropiado prescrito por un médico de atención primaria, siendo el urólogo requerido para tratar algunos subgrupos importantes de infecciones, sobretodo infecciones recidivantes (de repetición).
En este tipo de infecciones, la colonización de la mucosa del introito vaginal suele ser el paso inicial en su producción. En este proceso de colonización, las características de la bacteria y la alteración de los mecanismos locales de defensa de la mucosa son los principales factores implicados en la producción de estas infecciones. La alteración de las defensas locales pueden verse favorecidas por todos aquellos factores que promueven el paso de flora fecal a la uretra (suciedad de la zona, etc) así como el estasis urinario (circulación de la orina lenta por estar muchas horas sin orinar o beber poca agua) o alteraciones en la flora habitual vaginal (disminución del lactobacilo).
Los microorganismos relacionados habitualmente proceden de la flora intestinal y entre ellos encontramos principalmente a E. coli. Otros también aislados son Proteus sp., Klebsiella sp., Enterococcus faecalis y Staphylococcus saprofiticus.
Existen mujeres con propensión a padecer infecciones urinarias recidivantes. Con toda probabilidad existe una predisposición heredada que facilita la infección al promover la adherencia o la receptividad bacteriana, o ambas cosas.
Hay varias afecciones o circunstancias, como embarazo, piedras urinarias, diabetes y cualquier otra afección inmunosupresora, que puede asociarse con infecciones urinarias recidivantes. Estos factores a menudo llevan a infecciones complicadas y de curso clínico más difícil. De la misma forma las mujeres de edad avanzada tienen una tendencia particular a padecer este tipo de infecciones, demostrándolo el hecho de que aproximadamente en el 20% de mujeres mayores de 65 años se aíslan bacterias en orina de forma asintomática. Este hecho lo explicamos porque la edad lleva asociados una serie de fenómenos como la alteración de la inmunidad mediada por células, mayor número de casos con vaciamiento incompleto vesical, mayor riesgo de contaminación debido a incontinencia fecal y urinaria y otras alteraciones bioquímicas. La falta de estrógenos circulantes en la mujer postmenopaúsica desencadena un ascenso del pH vaginal superior a 4,5 permitiendo la colonización por enterobacterias. En mujeres mas jóvenes la frecuencia de las relaciones sexuales y el tipo de anticonceptivo empleado son los factores mas relacionados, ya que el comienzo de este tipo de infecciones suele coincidir con el inicio de las relaciones sexuales. El método anticonceptivo que más se ha relacionado es el empleo de jaleas espermicidas utilizada con el diafragma, al alterar el microambiente vaginal y favoreciendo la colonización por E. coli. Las pruebas epidemiológicas son la demostración de mayor aislamiento de bacterias en orina tras el coito, menor riesgo de infecciones urinarias en las monjas y el éxito de la profilaxis antimicrobiana postcoital.