Es la parte de la medicina que estudia las hormonas y el funcionamiento y las enfermedades de las glándulas que las producen.
Las hormonas son moléculas producidas por diferentes glándulas de nuestro cuerpo (páncreas, tiroides, testículos, ovarios, glándulas suprarrenales, etc...) que circulan por el torrente sanguíneo y que se encargan de regular múltiples funciones del organismo, por ejemplo: el crecimiento, el metabolismo de los principios inmediatos, la calcificación de los huesos, la fertilidad y un sinfín de procesos vitales
El tiroides es una glándula situada en la parte anterior del cuello con forma de mariposa. Esta glándula produce una hormona llamada tiroxina que regula importantes funciones del organismo: influye sobre el crecimiento y desarrollo, regula el metabolismo basal, interviene en el control del metabolismo de los principios inmediatos, etc...
Denominamos bocio a cualquier aumento de tamaño de la glándula tiroides. Puede ser debido a múltiples causas: falta de yodo (es un problema frecuente en algunas áreas del interior de España), trastornos en la producción de hormonas tiroideas (por defectos congénitos o por sustancias como determinados fármacos o alimentos que contienen tioglucósicos: coles y nabos...), lo que conlleva un aumento compensador del tamaño de la glándula. El tratamiento quirúrgico del bocio simple puede ser necesario en algunas ocasiones: gran tamaño, problemas compresivos sobre la traquea (disnea) o sobre el esófago (disfagia).
Los nódulos tiroideos son lesiones nodulares que aparecen sobre la glándula tiroides. Es un problema muy frecuente en la población general (6% de prevalencia) y que pueden ser de diferente naturaleza: nódulo coloide, adenoma folicular, carcinomas (cáncer) tiroideos, quiste tirogloso, etc... Dichas lesiones verían desde lesiones benignas (lo más frecuente) que sólo requieren un seguimiento por parte del médico, hasta tumores malignos muy agresivos.
La exploración inicial del nódulo tiroideo suele ser la punción aspiración con aguja fina, técnica muy poco dolorosa y sin apenas complicaciones.
El hipertiroidismo es el aumento de los niveles en sangre de hormonas tiroideas por encima de lo normal. Puede ser debido fundamentalmente a dos causas: la existencia de nódulos (únicos o múltiples) que fabrican hormonas tiroideas en gran cantidad o la existencia de inmunoglobulinas (anticuerpos) que estimulan a las células del tiroides aumentando la síntesis de hormonas tiroideas (Enfermedad de Graves-Basedow que además se puede acompañar de exoftalmos (protrusión de los globos oculares) y mixedema (engrosamiento de la piel) pretibial.
Los síntomas y signos del hipertiroidismo son: nerviosismo, insomnio, adelgazamiento a pesar del aumento del apetito, intolerancia al calor, mirada brillante, piel caliente y húmeda, hipersudoración, fragilidad del cabello, tendencia a la hiperdefecación, palpitaciones, temblor, etc...
El tratamiento inicial suele consistir en fármacos que disminuyen la producción de hormonas (antitiroideos de síntesis) y posteriormente puede ser necesario el tratamiento quirúrgico o con yodo radiactivo, dependiendo de la naturaleza de la enfermedad y las características del paciente (edad, tamaño del bocio, preferencias personales, riesgo quirúrgico...).
El hipotiroidismo se define como la disminución de funcionalidad del tiroides, por lo que disminuye la producción de tiroxina, con lo que el metabolismo "se renlentece" por lo que se consumen menos calorías, hay tendencia a la ganancia de peso, más cansancio y somnolencia, el corazón va más despacio (bradicardia), puede haber estreñimiento, intolerancia al frío, caída del cabello, piel áspera y seca, etc...
La causa más frecuente de hipotiroidismo es la destrucción de la glándula tiroides, bien por causa autoinmune (autoanticuerpos) o por cirugía, yodo radiactivo, etc...
El tratamiento consiste en administrar tiroxina sintética vía oral en una sola dosis al día. El tratamiento suele ser necesario de por vida.