Clínica Privada de Ginecología y Obstetricia
Las prácticas de ginecología y obstetrica en Clínica Dam están diseñadas para satisfacer las necesidades de las mujeres en todas las etapas de la vida. Los ginecólogos estan especialializados en el cuidado de la salud reproductiva y los problemas de la pelvis.
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Una vez que usted llega al hospital en labor de parto, existen diferentes procedimientos que se le pueden practicar. Su salud y la del bebé estarán controladas mientras usted está en proceso del parto. En algunos casos, este control es necesario para que el doctor asista el parto con el uso de fórceps o ventosa obstétrica.
Mientras usted se encuentra en labor de parto y con el fin de velar por la salud del bebé, sus proveedores de atención médica controlarán la frecuencia cardiaca del bebé. Aunque el control de la frecuencia cardiaca del feto no evita que se presente un determinado problema, los cambios de ésta pueden ser un signo de alerta para que el proveedor de atención médica advierta que algo malo pudiera estar sucediendo.

Hay ocasiones en que es necesario este procedimiento para ayudar al parto con la utilización de fórceps o una ventosa obstétrica. Los fórceps parecen dos cucharas grandes para ensalada y son utilizados por el médico para guiar la cabeza del bebé fuera del canal vaginal. La ventosa obstétrica usa una copa plástica suave, que se coloca en la cabeza del bebé, adhiriéndose a la misma a través de succión. La copa tiene un asa que permite al médico utilizarla para asistir el parto a través del canal vaginal. Por lo general, la decisión de utilizar fórceps o una ventosa obstétrica es tomada por el médico.

Algunas veces, estos métodos son utilizados durante:
La segunda etapa del trabajo de parto puede tomar mucho tiempo y puede ser tentador pedir un poco de ayuda con una ventosa obstétrica o fórceps. Pero los estudios sugieren que la vía más segura para su parte posterior y para su bebé es un parto sin ventosas obstétricas o fórceps. El parto asistido está asociado con desgarramientos más severos y más problemas urinarios y de vejiga para mamá. Más aun, los bebés nacidos con ventosas obstétricas o fórceps pueden tener chichones o moretones a raíz de su salida apresurada a través de la vía del parto. Esa es la razón por la cual el médico no usará fórceps o ventosas a menos que exista un motivo de fuerza mayor para ayudar a acelerar el parto.
Cuando se utilizan en forma adecuada, raras veces los fórceps o ventosas provocarán algún daño permanente en el bebé. Normalmente, las marcas de los fórceps en las mejillas del bebé desaparecerán unos días después. En muy raras ocasiones, los nervios faciales del bebé pueden ser dañados en forma transitoria y la consecuente caída de los músculos faciales casi siempre se recupera en su totalidad en unas cuantas semanas. El caput succedaneum es una hinchazón difusa del cuero cabelludo que se debe a un trabajo de parto prolongado. Un parto asistido con ventosa obstétrica puede dejar un caput más pronunciado, pero éste por lo general desaparecerá en unos 2 a 3 días. En casos excepcionales, el dispositivo de la ventosa puede causar sangrado intracerebral.
Actualizado: 13 enero 2012 © 2002 - 2012 Clínica Dam - Madrid, Spain - Derechos Reservados Condiciones de Uso | Webmaster
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