Derrame pleural tuberculoso es una acumulación de líquido en el espacio que queda entre el revestimiento del pulmón y el tejido pulmonar (espacio pleural), después de una infección por tuberculosis grave y generalmente prolongada.
Ver también:
El líquido se puede extraer del espacio pleural con una aguja, lo cual se denomina toracocentesis. Sin embargo, en la mayoría de los casos, la bacteria de la tuberculosis no se puede encontrar en el líquido, examinándolo bajo un microscopio o tratando de cultivar la bacteria en el laboratorio a partir de una muestra de líquido pleural (cultivo).
La mejor manera para hacer el diagnóstico es obtener una muestra del revestimiento del pulmón (tejido pleural) por medio de una biopsia, con lo cual es más probable que se revele el microorganismo patógeno a través de un cultivo o examinándola bajo un microscopio.
Se le agregan tintes especiales a la muestra para ver la bacteria bajo el microscopio. El microorganismo absorbe el tinte y luego aparece coloreado al observarse bajo un microscopio.
El tratamiento del derrame pleural tuberculoso siempre involucrará una combinación de muchos fármacos (por lo regular cuatro). Los medicamentos se continúan hasta que las pruebas de laboratorio muestren cuáles funcionan mejor.
Los medicamentos que se emplean con mayor frecuencia abarcan:
Otros medicamentos que se pueden utilizar para tratar la tuberculosis abarcan:
Usted debe tomar los medicamentos cada día por vía oral durante 1 año o más. La terapia observada directamente, en la cual el médico vigila al paciente para que se tome los medicamentos antituberculosos recetados, es la estrategia más efectiva para algunos pacientes. En este caso, los fármacos se pueden administrar 2 o 3 veces por semana, como lo recete el médico.
Puede ser necesario que lo hospitalicen durante 2 a 4 semanas para evitar la propagación de la enfermedad a otros hasta que usted ya no sea contagioso.
Al médico o al personal de enfermería se le exige por ley reportar su enfermedad de tuberculosis a la secretaría de salud local. El equipo de asistencia sanitaria se asegurará de que usted reciba la mejor atención para la tuberculosis.
El pronóstico es excelente si el derrame pleural tuberculoso se diagnostica pronto y el tratamiento se inicia rápidamente.
El derrame pleural tuberculoso puede causar daño pulmonar permanente si no se trata oportunamente.
Los medicamentos usados para tratar la tuberculosis pueden causar efectos secundarios, incluyendo problemas hepáticos y:
Llame al médico si:
La tuberculosis es una enfermedad que se puede prevenir, incluso en aquellos que han estado expuestos a una persona infectada. La prueba cutánea (PPD) para tuberculosis se emplea en las poblaciones de alto riesgo o en personas que pueden haber estado expuestas a esta enfermedad, como los trabajadores de la salud.
Una prueba cutánea positiva indica exposición a la tuberculosis y una infección inactiva. Discuta la terapia preventiva con su médico. A las personas que han estado expuestas a la tuberculosis se les deben hacer pruebas cutáneas inmediatamente y realizarles un examen de control en una fecha posterior (por lo regular 12 semanas), si el primer examen es negativo.
El tratamiento oportuno es sumamente importante para controlar la propagación de la tuberculosis a partir de aquellos que tengan la enfermedad de tuberculosis activa hacia aquellos que nunca han estado infectados con esta enfermedad.
Algunos países con una alta incidencia de tuberculosis les aplican una vacuna a las personas (llamada vacuna BCG) para prevenir la tuberculosis. Sin embargo, la efectividad de esta vacuna es polémica y no se usa rutinariamente en los Estados Unidos.
Iseman MD. Tuberculosis. En: Goldman L, Ausiello D, eds. Cecil Medicina. 23rd ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier; 2007:chap 345.
Fitzgerald DW, Sterling TR, Haas DW. Mycobacterium tuberculosis. En: Mandell GL, Bennett JE, Dolan R, eds. Mandell, Douglas, y Bennett’s Principios y Práctica de Enfermedades Infecciosas. 7th ed. Orlando, FL: Saunders Elsevier; 2009:chap 250.
Contenido: 12/7/2010
Versión del inglés revisada por: David C. Dugdale, III, MD, Profesor de Medicina, División de Medicina General, Departamento de Medicina, Universidad de Washington Facultad de Medicina; Jatin M. Vyas, MD, PhD, Profesor Adjunto en Medicina, Harvard Medical School; Asistente de Medicina, División de Enfermedades Infecciosas, Departamento de Medicina, Massachusetts General Hospital. También se examinó por David Zieve, MD, MHA, Director Médico, ADAM, Inc.
Traducido por: DrTango, Inc.
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