Shock cardiógeno es un estado en el cual el corazón ha quedado tan dañado que es incapaz de suministrarle suficiente sangre a los órganos del cuerpo.
El shock ocurre en cualquier momento en que el corazón es incapaz de bombear la cantidad suficiente de sangre que el cuerpo necesita.
Las causas más comunes son complicaciones cardíacas serias, muchas de las cuales ocurren durante o después de un ataque cardíaco (infarto de miocardio). Estas complicaciones abarcan:
Un examen revelará:
Para diagnosticar el shock cardiógeno, se puede colocar un catéter (sonda) en la arteria pulmonar (cateterismo cardíaco derecho). Los exámenes pueden mostrar que la sangre está regresando a los pulmones y que el corazón no está bombeando de manera apropiada.
Los exámenes abarcan:
Se pueden hacer otras pruebas para determinar por qué el corazón no está funcionando apropiadamente.
Los exámenes de laboratorio abarcan:
El shock cardiógeno es una emergencia médica. Se necesita hospitalización, por lo regular en la Unidad de Cuidados Intensivos. El objetivo del tratamiento es encontrar y tratar la causa del shock con el fin de salvar su vida.
Se pueden requerir medicamentos para incrementar la presión arterial y mejorar la actividad cardíaca, entre ellos:
Estos medicamentos pueden ayudar en el corto plazo, pero no se deben usar durante mucho tiempo.
Cuando una alteración del ritmo cardíaco (disrritmia) es grave, se necesita tratamiento urgente para restablecer un ritmo cardíaco normal. Esto puede abarcar:
Se pueden administrar analgésicos si es necesario. Asimismo, se recomienda el reposo en cama para reducir las exigencias sobre el corazón.
El hecho de recibir oxígeno por medio de una cánula nasal o una máscara sobre la boca reduce la carga de trabajo del corazón, ayudando a que los tejidos del cuerpo necesiten menos sangre.
Usted puede recibir líquidos por vía intravenosa, incluyendo sangre y hemoderivados, en caso de ser necesario.
Otros tratamientos para el shock pueden ser:
En el pasado, la tasa de mortalidad del shock cardiógeno fluctuaba del 80% al 90%. En estudios más recientes, esta tasa ha bajado a 50% a 75%.
Cuando el shock cardiógeno no se trata, el pronóstico es desalentador.
Acuda al servicio de urgencias o llame al número local de emergencias (como el 112 en España) si presenta síntomas de shock cardiógeno, pues se trata de una emergencia médica.
Usted puede reducir el riesgo de padecer shock cardiógeno:
Gheorghiade M, Filippatos GS, Felker GM. Diagnosis y management of acute failure syndromes. En: Bonow RO, Mann DL, Zipes DP, Libby P, eds. Braunwald's Heart Disease: A Textbook of Cardiovascular Medicine. 9th ed. Philadelphia, Pa: Saunders; 2011:chap 27.
Contenido: 5/23/2011
Versión del inglés revisada por: Michael A. Chen, MD, PhD, Profesor Adjunto de Medicina, División de Cardiología, Harborview Medical Center, Universidad de Washington Medical School, Seattle, Washington. También se examinó por David Zieve, MD, MHA, Director Médico, ADAM, Inc.
Traducido por: DrTango, Inc.
Actualizado: 24 Noviembre 2011 © 2002 - 2012 Clínica Dam - Madrid, Spain - Derechos Reservados Condiciones de Uso | Webmaster
![]() |
Nosotros subscribimos los Principios del código HONcode. |
|