Cirrosis o cirrosis hepática es la cicatrización y el funcionamiento deficiente del hígado: la fase final de la enfermedad hepática crónica.
La cirrosis es el resultado final del daño crónico al hígado causado por hepatopatías crónicas. Las causas comunes de la enfermedad hepática crónica en los Estados Unidos abarcan:
Otras causas de cirrosis pueden ser:
Los síntomas pueden desarrollarse gradualmente y también es posible que no se presenten. Cuando en verdad ocurren, pueden abarcar:
Durante un examen físico, el médico puede encontrar:
Entre los exámenes que revelan problemas hepáticos se encuentran:
Los siguientes exámenes se pueden usar para evaluar el hígado:
Una biopsia del hígado confirma la presencia de cirrosis.
A algunos pacientes se les harán exámenes en busca de cáncer del hígado cada 6 meses. El médico utilizará un análisis de sangre para verificar los niveles de alfa-fetoproteína y realizará un examen imagenológico (ecografía, resonancia magnética o tomografía).
Todos los pacientes con cirrosis se pueden beneficiar de ciertos cambios en el estilo de vida, incluyendo:
Otras opciones de tratamiento están disponibles para las complicaciones de la cirrosis:
Un procedimiento llamado derivación portosistémica intrahepática transyugular (DPIT) algunas veces es necesario para las várices sangrantes o la ascitis.
Cuando la cirrosis progresa a enfermedad hepática terminal, los pacientes pueden ser candidatos para un trasplante de hígado.
A menudo, usted puede aliviar el estrés causado por la enfermedad uniéndose a un grupo de apoyo, cuyos integrantes comparten experiencias y problemas en común. Ver: grupos de apoyo para la enfermedad hepática.
La cirrosis es causada por una cicatrización irreversible del hígado. Una vez que la cirrosis se presenta, no es posible curar el hígado o devolverle su funcionamiento normal. Es una afección seria que puede llevar a muchas complicaciones.
Un gastroenterólogo o un especialista en el hígado (hepatólogo) debe ayudar a evaluar y manejar las complicaciones. La cirrosis puede llevar a la necesidad de un trasplante del hígado.
Llame a médico si:
Igualmente, llame al médico, acuda a la sala de urgencias o llame al número local de emergencias (como el 112 en España) si tiene:
No tome alcohol en exceso. Si usted cree que su problema de consumo de alcohol se le está saliendo de las manos, busque ayuda profesional.
Medidas para prevenir la transmisión de la hepatitis B o C:
Garcia-Tsao G, Lim JK; Members of Veterans Affairs Hepatitis C Resource Center Program. Management y treatment of patients with cirrhosis y portal hypertension: recommendations from the Department of Veterans Affairs Hepatitis C Resource Center Program y the National Hepatitis C Program. Am J Gastroenterol. 2009;104:1802-1829.
Schuppan D, Afdhal NH. Liver cirrhosis. Lancet. 2008;371:838-851.
Mehta G, Rothstein KD. Health maintenance issues in cirrhosis. Med Clin North Am. 2009;93:901-915.
Contenido: 12/13/2010
Versión del inglés revisada por: George F. Longstreth, MD, Departamento de Gastroenterología, Kaiser Permanente Medical Care Program, San Diego, California. También se examinó por David Zieve, MD, MHA, Director Médico, ADAM, Inc.
Traducido por: DrTango, Inc.
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