Serología para ETS 70 €
Análisis Clínico (VIH, Hepatitis B y Sífilis)
Exudado Vaginal y Uretral 80 €
Cultivo (Gonorrea, Ureaplasma, Clamideas y Tricomonas)
Prueba del VIH 30 € Análisis Clínico
Hepatitis C es una enfermedad viral que lleva a hinchazón (inflamación) del hígado.
La infección de hepatitis C es causada por el virus de la hepatitis C (VHC) y las personas que pueden estar en riesgo de padecerla son aquellas que:
La hepatitis C tiene una forma aguda y otra crónica. La mayoría de las personas que resultan infectadas con el virus contraen la hepatitis C crónica.
Aproximadamente 1.5% de la población de los Estados Unidos está infectada con el VHC.
La mayoría de las personas que estuvieron recientemente infectadas con hepatitis C no tienen síntomas y aproximadamente el 10% presenta ictericia que mejora.
De las personas que resultan infectadas con el VHC, la mayoría desarrolla infección crónica por este virus y por lo general no hay ningún síntoma.
Si la infección ha estado presente durante muchos años, el hígado puede tener cicatrización permanente, una afección llamada cirrosis. En muchos casos, es posible que no haya síntomas de la enfermedad hasta que se presente la cirrosis.
Los siguientes síntomas se podrían presentar con la infección por hepatitis C:
Los siguientes exámenes se hacen para ayudar a diagnosticar la hepatitis C:
Los siguientes exámenes se hacen para identificar y monitorear el daño al hígado a causa de la hepatitis C:
Una biopsia del hígado puede mostrar qué tanto daño se le ha hecho a dicho órgano.
Los objetivos del tratamiento del VHC son eliminar el virus de la sangre y reducir el riesgo de cirrosis y cáncer del hígado que pueden resultar de la infección prolongada con este virus.
Muchos pacientes con hepatitis C se benefician de un tratamiento con medicamentos. Entre los medicamentos más comunes están una combinación de interferón pegilado alfa y ribavirina, un medicamento antiviral.
Estos medicamentos tienen muchos efectos secundarios y los pacientes deben ser vigilados muy de cerca. Los síntomas abarcan:
Ver: cirrosis para obtener información acerca del tratamiento del daño hepático más grave causado por la hepatitis C.
Los pacientes que desarrollen cirrosis o cáncer hepático pueden ser candidatos para un trasplante de hígado.
Las personas con hepatitis C deben igualmente:
Con frecuencia, uno puede mitigar el estrés de padecer una enfermedad uniéndose a un grupo de apoyo de personas que comparten experiencias y problemas en común. Ver: recursos para la enfermedad hepática.
La mayoría de las personas con infección de hepatitis C tienen la forma crónica.
Los pacientes con los genotipos 2 o 3 tienen mayor probabilidad de responder al tratamiento que los pacientes con el genotipo 1.
La posibilidad de eliminar el virus de la hepatitis C de la sangre con tratamiento es de más del 90% para algunas personas. Incluso si el tratamiento no elimina el virus, puede reducir la probabilidad de una enfermedad hepática grave.
Muchos médicos usan el término "respuesta virológica sostenida" en lugar de "cura" cuando el virus se elimina de la sangre, debido a que no se sabe si esto perdurará durante toda la vida de una persona.
La hepatitis C es una de las causas más comunes de enfermedad hepática crónica en los Estados Unidos en la actualidad. Las personas que la padecen pueden tener:
La hepatitis C por lo general reaparece después de un trasplante de hígado, lo cual puede llevar a que se presente cirrosis del nuevo órgano.
Consulte con el médico si:
Evite el contacto con la sangre o los hemoderivados siempre que sea posible. Los trabajadores de la salud deben tomar precauciones al manipular sangre y líquidos corporales.
No se inyecte drogas ilícitas y, en especial, no comparta agujas con otra persona. Tenga precaución al hacerse tatuajes y perforaciones corporales (pirsin).
La transmisión sexual es muy baja entre parejas monógamas y estables. El compañero sexual debe ser examinado en busca de hepatitis C. En caso de ser negativo, las recomendaciones actuales son no hacer cambios en las prácticas sexuales.
Los individuos que tienen sexo por fuera de una relación monógama deben practicar comportamientos sexuales más seguros para evitar la hepatitis C, así como enfermedades de transmisión sexual, incluyendo el VIH y la hepatitis B.
Actualmente no hay una vacuna para la hepatitis C.
Ghany MG, Strader DB, Thomas DL, Seeff LB. American Association for the Study of Liver Diseases. Diagnosis, management, y treatment of hepatitis C: an update. Hepatology. 2009;49:1335-1374.
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Contenido: 11/23/2010
Versión del inglés revisada por: David C. Dugdale, III, MD, Profesor de Medicina, División de Medicina General, Departamento de Medicina, Universidad de Washington Facultad de Medicina; y George F. Longstreth, MD, Departamento de Gastroenterología, Kaiser Permanente Medical Care Program, San Diego, California. También se examinó por David Zieve, MD, MHA, Director Médico, ADAM, Inc.
Traducido por: DrTango, Inc.
Actualizado: 26 Noviembre 2011 © 2002 - 2012 Clínica Dam - Madrid, Spain - Derechos Reservados Condiciones de Uso | Webmaster
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