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Amebiasis, disentería amebiana o amebiasis intestinal es una infección intestinal causada por el parásito Entamoeba histolytica.
Síntomas de: Amebiasis
La mayoría de las personas con esta afección no tienen síntomas. Si se presentan, se observan de 7 a 10 días después de estar expuesto al parásito.
Síntomas leves:
- Cólicos abdominales
- Diarrea
- paso de 3 a 8 heces semiformadas al día
- paso de heces blandas con moco y ocasionalmente con sangre
- Fatiga
- Gases excesivos
- Dolor rectal durante la defecación (tenesmo)
-
Pérdida de peso involuntaria
Síntomas graves:
- Sensibilidad abdominal
-
Heces con sangre
- paso de heces líquidas con franjas de sangre
- paso de10 a 20 heces al día
- Fiebre
- Vómitos
Causas, incidencia y factores de riesgo
La Entamoeba histiolytica puede vivir en el intestino grueso (colon) sin causar enfermedad; sin embargo, algunas veces invade las paredes del colon y causa colitis, disentería aguda o diarrea prolongada (crónica). La infección puede también diseminarse a través de la sangre al hígado y, rara vez, a los pulmones, el cerebro o a otros órganos.
Esta afección se presenta en todo el mundo, pero es más común en áreas tropicales donde hay condiciones de hacinamiento y salubridad deficiente. África, México, partes de Suramérica e India tienen problemas de salud significativos asociados con esta enfermedad.
La Entamoeba histiolytica se disemina a través de agua o alimentos contaminados con heces. Esta contaminación es común cuando los excrementos humanos se utilizan como fertilizantes. Esta enfermedad también puede diseminarse de una persona a otra, particularmente por contacto con el área bucal o rectal de una persona infectada.
Los factores de riesgo que predisponen a padecer amebiasis grave abarcan:
- Alcoholismo
- Cáncer
-
Desnutrición
- Edad avanzada o temprana
- Embarazo
- Viaje reciente a una región tropical
- Uso de corticoesteroides para inhibir el sistema inmunitario
En los Estados Unidos, la amebiasis es más común en personas que tienen relaciones sexuales anales y las que residen en instituciones.
Signos y exámenes
La exploración del abdomen puede mostrar hepatomegalia o sensibilidad en el abdomen.
Los exámenes abarcan:
- Examen de sangre para amebiasis
- Exploración de la parte inferior del intestino grueso (sigmoidoscopia)
- Examen microscópico de muestras de materia fecal, por lo general con varios días de intervalo
El tratamiento
El tratamiento depende de la gravedad de la infección. Generalmente, se administra metronidazol por vía oral durante 10 días.
Si usted está vomitando, puede necesitar medicamentos a través de una vena (intravenosos) hasta que pueda tolerarlos por vía oral. Por lo general, no se prescriben medicamentos antidiarreicos, ya que pueden empeorar la afección.
Después del tratamiento, se deben examinar de nuevo las heces para constatar que la infección haya desaparecido.
Expectativas (pronóstico)
El pronóstico generalmente es bueno con tratamiento. La enfermedad por lo regular dura aproximadamente dos semanas, pero puede reaparecer si no se administra tratamiento.
Complicaciones
-
Absceso hepático
- Efectos secundarios del medicamento, incluyendo náuseas
- Diseminación del parásito a través de la sangre hacia el hígado, los pulmones, el cerebro u otros órganos
Situaciones que requieren un especialista médico
Consulte con el médico si presenta diarrea persistente.
Prevención
Al viajar a países tropicales donde las condiciones de salubridad son inadecuadas, tome agua potable o hervida y no coma verduras crudas ni frutas sin pelar. Las medidas de salud pública deben incluir purificación y desinfección del agua con cloro, al igual que programas de tratamiento de aguas residuales.
Las medidas de relaciones sexuales con precaución, como el uso de condones y de protectores de goma en caso de contacto oral o anal, pueden ayudar a prevenir la infección.
Nombres alternativos
Disentería amebiana, Amebiasis intestinal
Referencias
Schuster FL, Glaser CA. Amebiasis. En: Goldman L, Ausiello D, eds. Cecil Medicina. 23rd ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier; 2007:chap 373.
Actualizado: 15 de septiembre de 2010
Versión del inglés revisada por: David C. Dugdale, III, MD, Profesor de Medicina, División de Medicina General, Departamento de Medicina, Universidad de Washington Facultad de Medicina; Jatin M. Vyas, MD, PhD, Profesor Adjunto en Medicina, Harvard Medical School; Asistente de Medicina, División de Enfermedades Infecciosas, Departamento de Medicina, Massachusetts General Hospital. También se examinó por David Zieve, MD, MHA, Director Médico, ADAM, Inc.
Traducido por: DrTango, Inc.