» Versión móvil Hipotiroidismo primario
Hipotiroidismo primario es una enfermedad caracterizada por la disminución en la producción hormonal por parte de la glándula tiroides.
Síntomas de: Hipotiroidismo primario
Síntomas iniciales:
Síntomas tardíos:
Causas, incidencia y factores de riesgo
La glándula tiroides es un órgano importante que regula el metabolismo y se encuentra ubicada en la parte anterior del cuello justo debajo de la laringe. Esta glándula secreta dos formas de hormona tiroidea, la tiroxina (T4) y la triyodotironina (T3). La secreción de T3 y T4 por parte de la tiroides es controlada por un sistema de biorregulación que involucra a la hipófisis, un pequeño órgano ubicado en la base del cerebro, y al hipotálamo, una estructura en el cerebro.
Al hipotiroidismo ocasionado por la incapacidad de la glándula tiroides para producir T3 y T4 se le denomina hipotiroidismo primario. En el ámbito mundial, la causa más común de este tipo de hipotiroidismo es la deficiencia del elemento yodo. En los Estados Unidos, la causa más común de esta enfermedad es la destrucción de la glándula tiroides por parte del sistema inmunitario, una afección que recibe el nombre de tiroiditis de Hashimoto.
Otras causas del hipotiroidismo primario comprenden la extirpación quirúrgica total o parcial de la glándula tiroides, el uso de yodo radiactivo en el tratamiento del hipertiroidismo (hiperactividad de la tiroides), exposición del cuello a radiación, agentes de contraste especial para rayos X y ciertos medicamentos como el litio. Aproximadamente del 5 al 10% de las mujeres desarrolla hipotiroidismo después del embarazo (a menudo llamado "tiroiditis posparto"). Algunos casos de hipotiroidismo pueden ser causados por una falta de enzimas que convierten T3 y T4 para su uso en el cuerpo. En otros casos, la causa del hipotiroidismo se desconoce.
Debido a que la glándula tiroides es regulada por la hipófisis y por el hipotálamo, las enfermedades de estos órganos también pueden hacer que la tiroides produzca muy poca hormona tiroidea, afección que se denomina hipotiroidismo secundario.
El hipotiroidismo primario puede causar una variedad de síntomas y afecta todo el cuerpo. La tasa de funcionamiento corporal normal disminuye, causando pesadez física y mental. Los síntomas pueden variar de leves a severos. La forma más grave se denomina coma mixedematoso, lo cual constituye una emergencia médica. Los factores de riesgo son, entre otros: la edad (tener más de 50 años), el género femenino, la obesidad, la cirugía de tiroides y los rayos X o los tratamientos del cuello con radiación.
Signos y exámenes
Un examen físico puede revelar una glándula más pequeía de lo normal, aunque algunas veces su tamaño es normal o inclusive un poco más grande (bocio). Otros hallazgos físicos comprenden piel pálida, seca y amarilla; cabello débil y quebradizo; pérdida de los bordes de las cejas, características faciales toscas, hinchazón firme de brazos y piernas y relajación muscular lenta cuando se hace la prueba de reflejos. Los signos vitales pueden revelar frecuencia cardíaca lenta, presión arterial baja y temperatura baja.
Una Radiografía de tórax algunas veces muestra un aumento de tamaño del corazón.
Los exámenes de laboratorio para determinar la función tiroidea son, entre otros:
Las anomalías de laboratorio adicionales pueden ser:
- Niveles de colesterol elevados
- Niveles de enzimas hepáticas elevados
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Prolactina sérica elevada
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Sodio sérico bajo
- Un conteo sanguíneo completo (CSC) muestra anemia
El tratamiento
El propósito del tratamiento es suplir la deficiencia de la hormona tiroidea. La levotiroxina (T4) es el medicamento más comúnmente utilizado, pero también hay disponibilidad de una preparación de T3. La mayoría de las personas se sienten mejor cuando la TSH se lleva al rango de 1 a 2 mcIU/mL. A las personas se les administra la dosis efectiva más baja para aliviar los síntomas y normalizar los exámenes de sangre.
La terapia de por vida se hace necesaria y se presentan recaídas si ésta se interrumpe. Se debe continuar con el medicamento incluso cuando los síntomas desaparecen.
Después de iniciada la terapia sustitutiva o de reemplazo, se debe informar al médico sobre cualquier síntoma de hiperactividad de la tiroides (hipertiroidismo), como inquietud, pérdida de peso rápida, intolerancia al calor y sudoración.
El coma mixedematoso se trata por medio de la terapia de reemplazo tiroideo por vía intravenosa y de terapia con esteroides. Se puede indicar tratamiento complementario (oxígeno, ventilación asistida y reemplazo de líquidos) y atención en cuidados intensivos.
Expectativas (pronóstico)
Con un tratamiento oportuno, el padecimiento se puede controlar completamente. Sin embargo, se presentan recaídas si no se continía con el medicamento. El coma mixedematoso puede producir la muerte.
Complicaciones
El coma mixedematoso, la forma más severa de hipotiroidismo, es poco frecuente y puede ser causado por una infección, enfermedad, exposición al frío o ciertos medicamentos. Los síntomas y signos de este tipo de coma son, entre otros:
- Falta de respuesta
- Disminución de la respiración
- Presión arterial baja
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Azúcar bajo en la sangre
- Temperatura por debajo de lo normal
Algunas de las complicaciones son, entre otras:
Situaciones que requieren un especialista médico
Se debe consultar al médico si se presentan signos o síntomas de mixedema o de hipotiroidismo.
Igualmente, se debe acudir al médico si después de haber iniciado el reemplazo de la hormona tiroidea se observan síntomas como inquietud, pérdida de peso rápida, intolerancia al calor, frecuencia cardíaca rápida, sudoración excesiva u otros síntomas de hipertiroidismo.
Prevención
El hipotiroidismo primario se puede prevenir con suplementos de yodo en las áreas donde el contenido de este elemento en la alimentación es bajo; de no ser así, esta enfermedad no es prevenible. El hecho de ser consciente del riesgo puede permitir el diagnóstico y tratamiento oportunos. Algunos expertos sugieren hacer pruebas de detección para TSH en ciertos grupos de alto riesgo, como las mujeres mayores de 50 años.
Referencias
AACE Thyroid Task Force. American Association of Clinical Endocrinologists Medical Guidelines for Clinical Practice for the Evaluation y Treatment Of Hyperthyroidism y Hypothyroidism. Endocr Pract. 2002;8 (6).
Actualizado: 12 de mayo de 2006
Versión del inglés revisada por: Robert Hurd, MD, Department of Biology, College of Arts y Sciences, Xavier University, Cincinnati, OH. Revisión previsto por la Red de Salud VeriMed.
Traducido por: DrTango, Inc.