» Versión móvil Embarazo molar
Embarazo molar, mola hidatídica o hidatiforme es una masa o tumor poco común que se forma en el interior del útero al comienzo de un embarazo y es un tipo de enfermedad trofoblástica gestacional (ETG).
Ver también:
Síntomas de: Embarazo molar
- Crecimiento anormal de la matriz (útero)
- crecimiento excesivo en aproximadamente la mitad de los casos
- crecimiento inferior a lo esperado en aproximadamente un tercio de los casos
- Náuseas y vómitos que pueden ser tan intensos que requieren hospitalización
-
Sangrado vaginal durante el embarazo en el primer trimestre
- Síntomas de hipertiroidismo
- Síntomas similares a los de la preeclampsia que ocurren en el primer trimestre o a comienzos del segundo (esto casi siempre es indicio de mola hidatiforme, ya que la preeclampsia es extremadamente rara tan temprano en los embarazos normales)
Causas, incidencia y factores de riesgo
Una mola hidatiforme, o un embarazo molar, resulta de la sobreproducción de tejido que se supone se transforma en la placenta, la cual normalmente le brinda alimento al feto durante el embarazo. En esta afección, los tejidos se transforman en un tumor anormal, llamado masa.
Hay dos tipos:
- Embarazo molar parcial
- Embarazo molar completo
Un embarazo molar parcial significa que hay una placenta anormal y algo de desarrollo fetal.
En un embarazo molar completo, hay una placenta anormal pero no hay ningún feto.
Ambas formas se deben a problemas durante la fecundación. La causa exacta de los problemas de fecundación se desconocen; sin embargo, una dieta baja en proteína, grasa animal y vitamina A puede jugar un papel.
Signos y exámenes
Un examen pélvico puede mostrar signos similares a los de un embarazo normal, pero el tamaño del útero puede ser anormal y no hay ruidos cardíacos fetales. Además, puede haber algún sangrado vaginal.
Una ecografía durante el embarazo mostrará una placenta anormal con o sin algún desarrollo de un bebé.
Los exámenes pueden abarcar:
El tratamiento
Si el médico sospecha un embarazo molar, se puede llevar a cabo un legrado por succión (D y C).
Una histerectomía puede ser una opción para las mujeres mayores que no desean volver a embarazarse en el futuro.
Después del tratamiento, se vigilan los niveles séricos de la gonadotropina coriónica humana (GCH). Es importante evitar el embarazo y utilizar un anticonceptivo confiable durante 6 a 12 meses después del tratamiento para un embarazo molar. Esto permite la realización de pruebas precisas para estar seguros de que el tejido anormal no vaya a retornar. Las mujeres que quedan en embarazo demasiado pronto después de un embarazo molar tienen un mayor riesgo de tener otro.
Expectativas (pronóstico)
Más del 80% de las molas hidatiformes son benignas (no cancerosas). El pronóstico después del tratamiento es por lo general excelente y es esencial un seguimiento minucioso. Después del tratamiento, se deben usar anticonceptivos muy efectivos por lo menos de 6 a 12 meses para evitar el embarazo.
En algunos casos, las molas hidatiformes se pueden transformar en molas invasivas, las cuales pueden llegar a crecer tan profundamente en la pared uterina y provocar sangrado u otras complicaciones.
En unos pocos casos, una mola hidatiforme puede transformarse en un coriocarcinoma, una forma de enfermedad trofoblástica gestacional cancerosa y de rápido crecimiento. Ver: coriocarcinoma
Complicaciones
Se pueden presentar problemas pulmonares después de una dilatación y legrado si el útero de la mujer es mayor al tamaño de 16 semanas de gestación.
Otras complicaciones relacionadas con la cirugía para extraer un embarazo molar abarcan:
- Preeclampsia
- Problemas de tiroides
Nombres alternativos
Mola hidatídica, Mola hidatiforme
Referencias
Kavanagh JJ, Gershenson DM. Gestational trophoblastic disease: hydatidiform mole, nonmetastatic y metastatic gestational trophoblastic tumor: diagnosis y management. En: Katz VL, Lentz GM, Lobo RA, Gershenson DM, eds. Comprehensive Gynecology. 5th ed. Philadelphia, Pa: Mosby Elsevier; 2007:chap 35.
Copeland LJ, Landon MB. Malignant diseases y pregnancy. En: Gabbe SG, Niebyl JR, Simpson JL, eds. Obstetrics - Normal y Problem Pregnancies. 5th ed. Philadelphia, Pa: Elsevier Churchill Livingstone; 2007:chap 45.
Goldstein DP, Berkowitz RS. Gestational trophoblastic disease. En: Abeloff MD, Armitage JO, Niederhuber JE, Kastan MB, McKenna WG, eds. Abeloff’s Clinical Oncology. 4th ed. Philadelphia, Pa: Elsevier Churchill Livingstone; 2008:chap 94.
Actualizado: 21 de noviembre de 2010
Versión del inglés revisada por: Linda J. Vorvick, MD, Director Médico, MEDEX Northwest División de Estudios de Asistente Médico, Universidad de Washington, Facultad de Medicina; Susan Storck, MD, FACOG, Jefe, Eastside Departamento de Obstetricia y Ginecología, Group Health Cooperative of Puget Sound, Redmond, Washington, Facultad Enseñanza Clínica, Departamento de Obstetricia y Ginecología, Universidad de Washington Facultad de Medicina. También se examinó por David Zieve, MD, MHA, Director Médico, ADAM, Inc.
Traducido por: DrTango, Inc.