Hiperreflexia autónoma es una reacción del sistema nervioso autónomo (involuntario) a la estimulación excesiva. Dicha reacción puede incluir hipertensión arterial, cambio en la frecuencia cardíaca, cambios en el color de la piel (palidez, enrojecimiento, color azul grisáceo de la piel) y sudoración excesiva.
La causa más común de la hiperreflexia autónoma es la lesión de la médula espinal. En esta afección, los tipos de estimulación que son tolerados por personas saludables crean una respuesta excesiva de parte del sistema nervioso del individuo.
Otras causas abarcan: efectos secundarios de los medicamentos, uso de estimulantes ilícitos como la cocaína y las anfetaminas, síndrome de Guillain-Barre (una forma grave de parálisis que puede llevar a una insuficiencia respiratoria), hemorragia subaracnoidea (una forma de sangrado cerebral), traumatismo craneal grave y otras lesiones del cerebro.
Las siguientes enfermedades comparten muchos síntomas similares con la hiperreflexia autónoma, pero tienen una causa diferente:
Los síntomas pueden comprender algunos o todos los siguientes:
Algunas veces, a pesar de una elevación peligrosa en la presión arterial, no hay en absoluto ningún síntoma.
El médico llevará a cabo una evaluación médica y neurológica completa. Los pacientes deben comentarle al médico acerca de todos los medicamentos que están tomando actualmente y de todos los que han tomado en el pasado, con el fin de ayudar a determinar qué exámenes son necesarios.
Los exámenes pueden abarcar:
Esta afección es potencialmente mortal, de manera que es importante identificar y tratar el problema de forma rápida.
Una persona con síntomas de hiperreflexia autónoma debe:
El tratamiento apropiado depende de la causa. Si los medicamentos o fármacos están causando los síntomas, se tienen que suspender. Asimismo, es necesario tratar cualquier tipo de enfermedad subyacente que esté ocasionando los síntomas. Por ejemplo, el médico revisará si hay una sonda vesical bloqueada y signos de estreñimiento.
Si la disminución en la frecuencia cardíaca está causando los síntomas, se pueden emplear fármacos llamados anticolinérgicos, como la atropina.
Es necesario tratar la presión arterial muy alta en forma rápida, pero con cuidado, ya que una caída súbita y seria de dicha presión arterial es posible y también puede causar problemas. Los medicamentos de emergencia comúnmente utilizados para la hipertensión arterial comprenden: nifedipino (Procardia), nitroglicerina, clorhidrato de fenoxibenzamina (Dibenzyline), mecamilamina (Inversine) y diazóxido (Hyperstat).
Se puede requerir un marcapasos para ciertas situaciones inestables relacionadas con el corazón.
El pronóstico depende de la causa subyacente. Las personas que presentan una hiperreflexia autónoma ocasionada por medicamentos normalmente se recuperan cuando se suspende el medicamento que está causando los síntomas. Cuando la afección es causada por otros factores, la recuperación depende del éxito que se tenga con el tratamiento de la enfermedad subyacente.
Las complicaciones pueden presentarse como resultado de los efectos secundarios de los medicamentos. Si el pulso cae severamente, puede ocasionar un paro cardíaco.
La hipertensión arterial severa y prolongada puede provocar crisis epilépticas, sangrado en los ojos, accidente cerebrovascular o la muerte.
Consulte con el médico si tiene síntomas de hiperreflexia autónoma.
La prevención de la hiperreflexia autónoma incluye el hecho de evitar los medicamentos que causan esta afección o la empeoran. En las personas con lesión en la médula espinal, lo siguiente puede ayudar a prevenir esta complicación:
Khastgir J, Drake MJ, Abrams P. Recognition y effective management of autonomic dysreflexia in spinal cord injuries. Expert Opin Pharmacother. 2007;8:945-956.
Kirshblum SC, Priebe MM, Ho CH, Scelza WM, Chiodo AE, Wuermser LA. Spinal cord injury medicine: 3. Rehabilitation phase after acute spinal cord injury. Arch Phys Med Rehabil. 2007;88:S62-S70.
Contenido: 6/16/2010
Versión del inglés revisada por: David Zieve, MD, MHA, Director Médico, ADAM, Inc., y Daniel B. Hoch, PhD, MD, Profesor Adjunto of Neurology, Harvard Medical School, Departamento de Neurología, Massachusetts General Hospital.
Traducido por: DrTango, Inc.
Actualizado: 19 Noviembre 2011 © 2002 - 2012 Clínica Dam - Madrid, Spain - Derechos Reservados Condiciones de Uso | Webmaster
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