Tricotilomanía, tricotilosis o arrancamiento compulsivo del cabello es la pérdida de cabello por las ganas de halarlo y retorcerlo hasta que se desprende. Los pacientes son incapaces de detener este comportamiento, incluso aunque su cabello se vuelva más delgado.
La tricotilomanía es un tipo de trastorno de control impulsivo, cuyas causas no se comprenden con claridad.
Puede afectar hasta el 4% de la población. Las mujeres tienen una probabilidad cuatro veces mayor de resultar afectadas que los hombres.
Los síntomas generalmente comienzan antes de los 17 años. El cabello puede perderse por parches redondos o a lo largo del cuero cabelludo, lo que causa un efecto de apariencia desigual. La persona se puede arrancar otras áreas de cabello, como las cejas, las pestañas y el vello corporal.
Estos síntomas se observan generalmente en los niños:
La mayoría de las personas con este trastorno también tienen problemas con:
Las personas con este trastorno a menudo buscarán primero la ayuda de un médico que trate problemas de la piel (dermatólogo).
Se puede extraer un pedazo de tejido (biopsia) para descartar otras causas, como infección del cuero cabelludo, y para explicar la pérdida del cabello.
Los expertos no se ponen de acuerdo sobre los medicamentos para el tratamiento; sin embargo, la naltrexona y los inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina (ISRS) han demostrado eficacia en la reducción de algunos síntomas. La terapia conductual y el contracondicionamiento también pueden ser efectivos.
La tricotilomanía que comienza en los niños pequeños (menores de 6 años) puede desaparecer sin tratamiento. Para la mayoría, halarse el cabello termina al cabo de 12 meses.
Para los demás, la tricotilomanía es un trastorno de por vida. Sin embargo, el tratamiento con frecuencia mejora el arrancamiento del cabello y los sentimientos de depresión, ansiedad o imagen pobre de sí mismo.
Las personas pueden tener complicaciones cuando se comen el cabello arrancado (tricofagia), ya que esto puede ocasionar obstrucción en los intestinos o llevar a desnutrición.
La detección temprana es la mejor forma de prevención, porque lleva a un tratamiento oportuno. Asimismo, la disminución del estrés puede ayudar, debido a que éste puede incrementar el comportamiento compulsivo.
Morelli JG. Disorders of the hair. En: Kliegman RM, Behrman RE, Jenson HB, Stanton BF, eds. Nelson de libros de texto de Pediatría. 18th ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier; 2007:chap 661.
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Contenido: 2/18/2010
Versión del inglés revisada por: A.D.A.M. Editorial Team: David Zieve, MD, MHA, y David R. Eltz. Previously reviewed by Linda J. Vorvick, MD, Director Médico, MEDEX Northwest División de Estudios de Asistente Médico, Universidad de Washington, Facultad de Medicina; y Michelle Benger Merrill, MD, Instructor in Clinical Psychiatry, Department of Psychiatry, Columbia University Medical Center, New York, NY (2/18/2010).
Traducido por: DrTango, Inc.
Actualizado: 17 Noviembre 2011 © 2002 - 2012 Clínica Dam - Madrid, Spain - Derechos Reservados Condiciones de Uso | Webmaster
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