
Espina bífida
La espina bífida es una malformación en la columna vertebral que por lo general se presenta en el nacimiento. Es un tipo de defecto del tubo neural (DTN).
Es un tipo de defecto del tubo neural que constituye un problema en la médula espinal o las membranas que la recubren. En la espina bífida, la columna vertebral del feto no se cierra completamente durante el primer mes de embarazo. Suele haber un daño neurológico que causa por lo menos un poco de parálisis en las piernas. Muchas personas con espina bífida necesitarán dispositivos de ayuda como los son los aparatos ortopédicos, muletas o sillas de ruedas. Pueden tener dificultades de aprendizaje, problemas urinarios e intestinales o hidrocefalia, una acumulación de líquidos en el cerebro.
No existe una cura. El tratamiento se enfoca en las complicaciones y puede incluir cirugía, medicinas y fisioterapia. Tomar ácido fólico puede disminuir el riesgo de tener un bebé con espina bífida. Se encuentra en la mayoría de los multivitamínicos. Las mujeres en edad fértil deben tomarlo diariamente.
NIH: Instituto Nacional de Desórdenes Neurológicos y Derrame Cerebral
Tipos de espina bífida
Las tres formas más comunes de espina bífida son:
Mielomeningocele: Cuando la gente habla de espina bífida, por lo general se refiere al mielomeningocele. El mielomeningocele es la forma más grave de espina bífida. En esta malformación, un quiste o saco de líquido sobresale de una abertura en la espalda del bebé. El saco contiene parte de los nervios y la médula espinal, los cuales están dañados. Esta forma de espina bífida causa discapacidades de leves a graves, como problemas que afectan la manera en que una persona va al baño, pérdida de la sensibilidad en las piernas o los pies y discapacidad para mover las piernas.
Meningocele: Otra forma de espina bífida es el meningocele. En el meningocele, un saco de líquido sobresale de una abertura en la espalda del bebé. Pero la médula espinal no está en ese saco. Por lo general, el daño en los nervios es mínimo o no hay daños. Esta forma de espina bífida puede causar pequeñas discapacidades.
Espina bífida oculta: La espina bífida oculta es la forma más leve de espina bífida. Con esta anomalía, hay una pequeña abertura en la columna vertebral, pero no hay abertura o saco que sobresalga de la espalda. La médula espinal y los nervios por lo general tienen un estado normal. Muchas veces, la espina bífida oculta no se descubre sino hasta la niñez avanzada o la edad adulta. Esta forma de espina bífida por lo general no causa ninguna discapacidad.
Diagnóstico
La espina bífida se puede diagnosticar durante el embarazo o después de que nace el bebé. La espina bífida oculta puede que se diagnostique en la niñez avanzada, en la edad adulta, o tal vez nunca.
Durante el embarazo
Durante el embarazo se realizan pruebas (exámenes prenatales) para detectar espina bífida y otros defectos de nacimiento. Hable con su médico si tiene preguntas o inquietudes sobre estos exámenes prenatales.
- AFP: Es la abreviación de alfafetoproteína: es una proteína que produce el bebé en formación. Se trata de una prueba sencilla de sangre que mide la cantidad de AFP que ha pasado del bebé al torrente sanguíneo de la madre. Un nivel alto de AFP puede indicar que el bebé tiene espina bífida. La prueba de AFP puede ser parte de la llamada “prueba de detección triple”, en la que se busca detectar defectos del tubo neural y otras anomalías.
- Ecografía: Es un tipo de fotografía del bebé. En algunos casos, el médico puede ver si el bebé tiene espina bífida o encontrar otra causa que explique los niveles altos de AFP. Frecuentemente, la espina bífida puede verse con esta prueba.
- Amniocentesis: Es una prueba en la que el médico toma una muestra del líquido amniótico que rodea al bebé en la matriz. Los niveles de AFP en el líquido amniótico más altos de lo normal pueden indicar que el bebé tiene espina bífida.
Después de que nace el bebé
En algunos casos, la espina bífida puede que no sea diagnosticada sino hasta después del nacimiento del bebé.
Puede ser que la espalda del bebé recién nacido tenga una mancha velluda o un hoyuelo. El médico utilizará estudios de imagen, como rayos X, resonancia magnética (MRI) o tomografía computarizada (TC) para ver mejor la columna vertebral y los huesos de la espalda del bebé.
Algunas veces, la espina bífida se diagnostica solo hasta después de que nace el bebé, ya sea porque la madre no recibió cuidados prenatales o porque la ecografía no mostró una imagen clara del área afectada en la columna vertebral.
Tratamientos
No todas las personas con espina bífida tienen las mismas necesidades, de modo que el tratamiento será diferente en cada una de ellas. Algunas personas tienen problemas mucho más graves que otras. Las personas con mielomeningocele y meningocele necesitarán más tratamientos que las que tengan espina bífida oculta.
Prevención y causas
No se conocen todas las causas de la espina bífida. Se necesitan más estudios para saber de qué manera influyen los genes y el medio ambiente en la aparición de la espina bífida. Sin embargo, sabemos que existen maneras de reducir el riesgo de tener un bebé con espina bífida antes y durante el embarazo.
Si usted está embarazada o puede quedarlo, siga los siguientes consejos para ayudar a prevenir que su bebé tenga espina bífida:
- Tome 400 microgramos (mcg) de ácido fólico todos los días. Si ha tenido anteriormente un embarazo afectado por espina bífida, consulte con su médico para que le recete 4,000 mcg (4.0 miligramos). El ácido fólico previene la mayoría de los casos de espina bífida, pero no todos.
- Consulte con su médico o su farmaceuta sobre los medicamentos recetados y de venta libre, las vitaminas y los suplementos dietéticos y herbales que esté tomando.
- Si tiene una afección médica, como diabetes u obesidad, asegúrese de controlarlas antes de quedar embarazada.
- Evite las altas temperaturas en su cuerpo, como las que hay en las bañeras calientes o el sauna.
- Alíviese de inmediato la fiebre con Tylenol® (o un medicamento con la marca de la tienda).


