Test de Intolerancia Alimentaria
El estudio que le permitirá conocer qué alimento o alimentos perjudican su salud, ocasionándole: trastornos gastrointestinales, trastornos dermatológicos, psicológicos, neurológicos, molestias respiratorias, problemas de obesidad, etc.
Información - 91 460 80 00
Horarios de extracción
De lunes a viernes: 8:00 a 12:00
Sabados: 9:00 a 11:00
189 pacientes con síndrome de colon irritable se sometieron a una dieta de eliminación durante tres semanas. La dieta eliminó los lácteos, cereales, cítricos, patatas, té, café, alcohol, aditivos y conservantes. 91 pacientes (48,2%) mejoraron. Subsecuentes 'ofensas' con alimentos individualizados provocó los síntomas en 73 de 91 individuos que habían respondido; de estos 72 permanecieron en buen estado con una dieta modificada durante el periodo de seguimiento de 14,7 meses. De los 98 pacientes que no mostraron mejoría con la eliminación de la dieta, solo tres se mostraron bien durante el periodo de seguimiento. El número de intolerancia alimentarias fluctuó entre 1 a 19 alimentos. Los más comúnmente implicados fueron: Lácteos (40,7%), cebollas (35,2%), trigo (29,7%), chocolate (27,5%), café (24,2%), huevos (23,3%), nueces (18,0%), cítricos (17,8%), té (17,6%), patatas (15,4%), cebada (13,3%), avena (12,1%) y maíz (11, 1 %).
En otro estudio, 21 pacientes con colon irritable limitaron la dieta durante una semana a una sola comida, una pieza de fruta y agua. (22). En 14 de los 21 pacientes los síntomas desaparecieron con la dieta. La inclusión de alimentos individualizados en la dieta permitieron identificar los síntomas provocados por los alimentos (entre paréntesis se indica el número de pacientes): Trigo (9), maíz (5), lácteos (4), café (4), té (3), cítricos (2).
Seis pacientes se sometieron a alimentación nasogástrica en doble ciego. En cada caso el ensayo en doble ciego confirmo los resultados de intolerancia alimentaria. La histamina plasmática, inmunocomplejos circulantes y el recuento de eosinófilos fueron iguales después de la 'ofensa con alimentos provocadores y con alimentos control, indicando que estas reacciones, probablemente, no estaban mediadas por un mecanismo inmunológico.
En 1942, Andersen estudió 50 pacientes con colitis ulcerosa. La alergia alimentaria se atribuyo como causa clínica en el 67 % de los pacientes, los cuales mostraron una respuesta satisfactoria con una modificación de la dieta (23). Rawe y Rowe reportaron que 49,4 % de 170 pacientes con colitis ulcerosa podían tratarse de forma satisfactoria con una terapia antialérgica, sin la necesidad de usar corticosteroides u otro tipo de medicamentos.
Rider y Moeller inyectaron extractos de trigo, huevo y leche en la mucosa rectal de 20 pacientes con colitis ulcerosa (25). Un 80 % de los pacientes mostró una reacción positiva (edema, eritema, engrosamiento capilar) por lo menos en respuesta a uno de los extractos alimentarios. Quince pacientes que mostraron una reacción positiva al test, se sometieron a una dieta sin el/los alimentos que provocaron la reacción. Cuarenta de estos pacientes (93%) experimentó una remisión completa o una mejoría significativa.
Rudman y colaboradores mantuvieron con una dieta libre de gluten, y lactosa, a cuatro pacientes con enfermedad de Crohn durante 12 días. Posteriormente se les reintrodujeron estos alimentos. Varias reacciones, incluyendo fiebre, dolor abdominal, diarrea, esteatorrea y nauseas se desarrollaron en todos los casos, dentro de los 4-9 días de comenzar con la administración del gluten. En todos los casos, estas reacciones subsistieron durante 2-4 semanas después de eliminar el gluten (26).
En otro estudio, a 50 pacientes con colitis ulcerosa se les asignó aleatoriamente una dieta libre de leche o una dieta control durante un año. Durante el periodo de seguimiento, 38 % de los pacientes de la dieta libre de leche estuvieron libres de recaídas clínicas, comparados con 21% de la dieta control. Tres o más recaídas aparecieron en el 12% de pacientes que estaban con la dieta libre de leche y en el 33 % de los pacientes de la dieta control.
Jones y colaboradores consiguieron la remisión consecutiva de 20 pacientes con enfermedad de Crohn administrando una dieta elemental o una nutrición parenteral total (28). Una vez que los pacientes habían remitido, fueron asignados de forma arbitraría para recibir una dieta control (alta en fibra e hidratos de carbono no refinados) o siguieron una dieta individualizada de 'ofensa' y eliminación de alimentos que provocaban síntomas. Siete de un total de 10 pacientes con dieta de ofensa/eliminación, estuvieron durante 6 meses sin síntomas, comparado con ninguno de 10 pacientes en la dieta control (p < 0,05). En un ensayo abierto, 51 de 77 pacientes con dieta de exclusión únicamente, conservaron su buen estado sin síntomas durante 51 meses. Después de 2 años, el 65 % de estos pacientes permanecían en remisión. Los alimentos que con mayor frecuencia provocaban síntomas fueron: Trigo, lácteos, repollo/brécol/ coliflor, , maíz, levadura, tomate, cítricos y huevos.
En otro estudio con pacientes con exacerbación aguda de enfermedad de Crohn fueron asignados de forma aleatoria, bien a recibir (1) prednisolona, o (2) una dieta elemental seguida de la reintroducción gradual de alimentos después de 4 semanas (29). La objetivación de la dieta después de 4 y 12 semanas mostró que el grupo que había estado recibiendo la dieta elemental, había mejorado incluso más que aquellos tratados con esteroides. Estos resultados sugieren que la eliminación de alimentos antigénicos de la dieta pueden inducir la remisión en pacientes con enfermedad de Crohn.
En un estudio de 1993, 136 pacientes con enfermedad de Crohn fueron sometidos a una dieta elemental. De los 93 pacientes que continuaron con la dieta durante 14 días, 78 (84%) alcanzó la remisión clínica y siguieron entonces de forma aleatoria un tratamiento con corticosteroides o una dieta especial. El grupo de la dieta fue entrenado para ir introduciendo un nuevo alimento diariamente y para eliminar cualquiera de los alimentos que provocara los síntomas. La duración media de la remisión fue de 7,5 meses en el grupo de la dieta, comparado con 3,8 meses en el grupo de corticosteroides. De los pacientes que siguieron la dieta el 45 % permanecieron libres de síntomas dos años después.
Precio del Test de Intolerancia Alimentaria - 290 €
Actualizado: 13 enero 2012 © 2002 - 2012 Clínica Dam - Madrid, Spain - Derechos Reservados Condiciones de Uso | Sitemap | Webmaster
![]() |
Nosotros subscribimos los Principios del código HONcode. |