Semana 40 de embarazo

El embarazo y el milagro de 9 meses

 

Feto de 40 semanas

Su bebé: Listo

Semana 40 de embarazo. El tamaño promedio de un bebé a término oscila entre 6 y 9 libras de peso (2,700 y 4 kg) y de 20 a 22 pulgadas (51 a 53 cm) de largo al nacer. La placenta pesa alrededor de un octavo del peso del bebé y el cordón umbilical es casi de su mismo largo.

Su cuerpo: ¿Qué esperar después del nacimiento del bebé?

Su vida, como usted la conocía, se vuelve un caos una vez que nace su bebé. Cuidar de un bebé es un trabajo de tiempo completo y usted lo sentirá, física y emocionalmente. Para algunas mujeres que son madres por primera vez, es difícil adaptarse a su nuevo papel, pero si usted sabe lo que le espera, la adaptación puede ser más fácil:

  • Secuelas de la episiotomía: El proceso de curación puede tomar de dos a tres semanas, pero eventualmente sus puntos se disolverán y usted podrá sentarse de nuevo en una superficie normal. Mientras eso ocurre, siéntese en un cojín inflable o en un neumático con el interior de hule y mantenga a mano una botella de presión para lavar el área después de ir al baño. Darse baños sentada –sentarse en una tina con agua tibia– ayudará al proceso de curación y le dará un recreo muy necesitado de sus nuevas responsabilidades.
  • Cuidados para las hemorroides: Uno de los efectos secundarios más comunes de pujar durante la labor de parto son las hemorroides o vasos sanguíneos inflamados alrededor del ano que pueden sangrar y doler. Dependiendo del grado de inflamación, sumerja su trasero en unas cuantas pulgadas de agua tibia en el baño o coloque paños de algodón empapados de crema refrescante de agua de hamamelis (witch hazel) en el área anal.
  • Contracciones uterinas: Durante la primera semana después del parto, su útero regresa a su estado normal (hasta por un período de seis semanas), usted puede sentir dolores o contracciones, especialmente cuando amamanta al bebé y después de varios embarazos.
  • Sangrado: El sangrado después del parto es normal y puede durar de dos a tres semanas (y algunas veces manchar por más tiempo). Pero si el sangrado continúa fuerte después de la primera semana (mayor que el día más fuerte de la menstruación o fluye sin control), si reaparece después de disminuir o se torna de un color rojo brillante después del cuarto día del parto, con grandes coágulos o tiene mal olor (con fiebre y/o escalofríos), llame a su médico inmediatamente.
  • Cambios en las mamas: Bien sea que amamante o no, usted notará cuando la leche baje, porque las mamas pueden estar tan llenas de leche que se endurecen y congestionan. Para proteger las mamas del dolor provocado por la congestión, asegúrese de utilizar todo el tiempo un sujetador de varilla que se ajuste a su talla. Si se le congestionan las mamas (lo cual puede producir un poco de fiebre y síntomas como los de la gripe durante un día), póngase paños fríos o bolsas de hielo en las mamas para disminuir la hinchazón.
  • Problemas de incontinencia: Durante los primeros días (y a veces semanas) después del parto, su orina y evacuaciones intestinales pueden estar descontrolados. La causa: el estiramiento de la base de la vejiga, el estiramiento y debilitamiento de los músculos del piso pélvico, la ruptura del perineo y la lesión de los nervios de los músculos del esfínter anal. El tratamiento: ejercicios Kegel para mejorar la vejiga, ejercicios especiales recomendados por el médico para controlar los intestinos y tiempo.