Principios activos: Metadona

Contenidos:

  1. Qué es metasedin 40 y para qué se utiliza
  2. Antes de tomar metasedin 40
  3. Cómo tomar metasedin 40
  4. Posibles efectos adversos
  5. Conservación de metasedin 40


Lea todo el prospecto detenidamente antes de empezar a tomar el medicamento.

  • Conserve este prospecto. Puede tener que volver a leerlo.
  • Si tiene alguna duda, consulte a su médico o farmacéutico.
  • Este medicamento se le ha recetado a Vd. personalmente y no debe Vd. pasarlo a otras personas. Puede perjudicarles, aun cuando sus síntomas sean los mismos que los suyos.

En este prospecto:

  1. Qué es Metasedin 40 y para qué se utiliza
  2. Antes de tomar Metasedin 40
  3. Cómo tomar Metasedin 40
  4. Posibles efectos adversos
  5. 5 Conservación de Metasedin 40

Metasedin 40

Metadona

El principio activo de este medicamento es metadona
Cada comprimido contiene 40 mg de metadona (DCI) clorhidrato.
Los demás componentes son: lactosa (64,80 mg), croscarmelosa sódica, celulosa microcristalina, estearato magnésico y dióxido de sílice coloidal.

Titular de la autorización de comercialización y responsable de la fabricación

Laboratorios Dr. ESTEVE, S.A.
Avda. Mare de Déu de Montserrat, 221 – 08041 Barcelona

Qué es metasedin 40 y para qué se utiliza

Metasedin 40 se presenta en forma de comprimidos ranurados de administración oral. Cada envase contiene 800 comprimidos de 40 mg cada uno.

Metasedin 40 es un medicamento que contiene una sustancia denominada metadona, perteneciente al grupo de los fármacos analgésicos narcóticos. Metadona es un analgésico opiáceo con una potencia ligeramente superior a la de la morfina y mayor duración de su acción, aunque produce menos euforia. El síndrome de abstinencia producido por metadona es similar al inducido por la morfina, aunque su curso es más prolongado.

Metasedin 40 está indicado para el tratamiento sustitutivo de mantenimiento de la dependencia a opiáceos, dentro de un programa de mantenimiento con control médico y conjuntamente con otras medidas de tipo médico y psicosocial.

Antes de tomar metasedin 40

No tome Metasedin 40 en caso de:

  • Insuficiencia respiratoria o enfermedad obstructiva respiratoria grave.
  • Enfisema
  • Asma bronquial
  • Síntomas cardíacos secundarios a procesos pulmonares crónicos (Cor pulmonale)
  • Hipertrofia prostática o estenosis uretral
  • Aumento de presión en el interior del cráneo
  • Alergia a la metadona o a cualquiera de los componentes de la especialidad
  • Embarazo y lactancia

Tenga especial cuidado con Metasedin 40:

  • Si es un paciente con la presión arterial baja..
  • Si es un paciente de riesgo: En pacientes ancianos o debilitados y en pacientes con insuficiencia hepática o renal, hipotiroidismo o enfermedad de Addison, Metasedin (Metadona) se administrará con especial precaución, debiendo reducirse la dosis. Metasedin (Metadona) no es apropiado para ser utilizado en niños.
  • Si es un paciente con dolor abdominal agudo, dado que la administración de Metasedin (Metadona) u otros fármacos similares puede enmascarar el diagnóstico y el curso clínico.
  • Metadona puede alterar los resultados de algunas pruebas analíticas sanguíneas (valores plasmáticos de prolactina, tiroxina, globulina fijadora de tiroxina [TBG] y triyodotironina).
  • Metadona, utilizada por pacientes dependientes en dosis de mantenimiento estables, no debe utilizarse para el tratamiento de la ansiedad. Los pacientes en tratamiento continuado con metadona reaccionarán al stress con los mismos síntomas de ansiedad con que lo hacen otros individuos. No deben confundirse estos síntomas con síntomas de abstinencia a metadona, ni debe intentar tratarse la ansiedad aumentando la dosis de metadona.
  • Contiene lactosa y se han descrito casos de intolerancia a este componente en niños y adolescentes aunque la cantidad presente en el preparado, no es, probablemente, suficiente para desencadenar los síntomas de intolerancia, en caso de que aparecieran diarreas debe consultar a su médico.
  • Durante el tratamiento con metadona se han notificado casos de arritmias cardíacas malignas producidas por un enlentecimiento de la conducción de los estímulos eléctricos a través del corazón (prolongación del intervalo QT y de Torsade de Pointes), especialmente con dosis altas (>200 mg/día). Debido a ello, deberá administrarse con precaución a pacientes con riesgo de arritmias (prolongación del intervalo QT):
    • Antecedentes de determinadas alteraciones en el electrocardiograma (prolongación del intervalo QT)
    • Enfermedad cardiaca avanzada
    • Tratamiento asociado con medicamentos que pueden producir arritmias (prolongar el QT) y con medicamentos que aumentan la concentración de metadona en la sangre.

Embarazo y lactancia:

Consulte a su médico o farmacéutico antes de tomar un medicamento.

Metadona atraviesa la barrera placentaria y alcanza al feto. Aunque los estudios en animales no han revelado evidencia de lesiones en el feto, no existen datos suficientes acerca de la seguridad de la administración de metadona a mujeres embarazadas. Por consiguiente, ya que los estudios de reproducción animal no siempre permiten pronosticar la respuesta humana, antes de administrar metadona durante el embarazo, deben valorarse el beneficio y el riesgo para la madre y el feto.

Puesto que metadona se elimina por la leche materna, sólo se administrará a madres lactantes cuando los beneficios para el lactante superen los posibles riesgos. La lactancia en estas condiciones podría prevenir la aparición de un síndrome de abstinencia en el recién nacido.

Conducción y uso de máquinas:

Metadona puede producir somnolencia y disminuir la capacidad de atención, particularmente al inicio del tratamiento; en consecuencia, debe desaconsejarse al paciente la conducción de vehículos y el manejo de maquinaria peligrosa.

Tolerancia y dependencia:

Durante la fase de inducción del tratamiento de mantenimiento con Metasedin (metadona), los pacientes deben abandonar el consumo de heroína y pueden presentar síntomas típicos de abstinencia (lagrimeo, mucosidad nasal, estornudos, bostezos, etc.), que deben diferenciarse de los efectos secundarios de metadona. Tal como sucede con otros opiáceos, con el uso continuado de metadona puede desarrollarse dependencia de este medicamento, así como tolerancia al mismo, que se manifiesta por la necesidad de incrementar sucesivamente la dosis para obtener el mismo efecto. La interrupción brusca del tratamiento, en pacientes con dependencia física, puede precipitar un síndrome de abstinencia. La administración de dosis habituales de un fármaco antagonista opiáceo a un paciente con dependencia física de metadona u otros opiáceos precipita un síndrome de abstinencia agudo. La intensidad de los síntomas dependerá del grado de dependencia del sujeto y de la dosis de antagonista administrada.

Toma de otros medicamentos:

Informe a su médico o farmacéutico si está tomando o ha tomado recientemente otros medicamentos, incluso los adquiridos sin receta médica.

Analgésicos opiáceos. La administración de algunos analgésicos opiáceos (agonistas puros) puede producir una potenciación de la depresión respiratoria y del sistema nervioso central y descenso de la tensión arterial, particularmente en pacientes ancianos. Sin embargo, la administración de otros opiáceos (agonistas parciales), como buprenorfina o pentazocina puede precipitar síntomas de abstinencia en un paciente adicto a metadona.

Antagonistas opiáceos. Algunos fármacos (antagonistas opiáceos) antagonizan los efectos de metadona. Naloxona antagoniza la depresión respiratoria y del sistema nervioso central y el efecto analgésico de metadona. La administración de naltrexona a un paciente adicto a metadona, precipita rápidamente la aparición de síntomas de abstinencia prolongados.

Antidepresivos Inhibidores de la Monoaminooxidasa (IMAOs). Los IMAOs, fármacos utilizados en el tratamiento de la depresión, pueden potenciar y prolongar los efectos depresores de metadona. También pueden producir estimulación del sistema nervioso central. Por consiguiente, debe evitarse la administración de metadona en asociación con un IMAO y deben transcurrir dos semanas entre la interrupción del tratamiento con un IMAO y el inicio del tratamiento con Metasedin (Metadona).

Alcohol y fármacos depresores del Sistema Nervioso Central. El alcohol potencia el efecto sedante de metadona, pudiendo producir descenso de la presión arterial y depresión respiratoria graves. En pacientes que estén recibiendo otros analgésicos opiáceos, anestésicos generales, algunos fármacos utilizados en el tratamiento de la esquizofrenia y la psicosis (fenotiacinas), ciertos fármacos para el tratamiento de la depresión (antidepresivos triciclicos), fármacos para el tratamiento del insomnio u otros fármacos sedantes del sistema nervioso central, metadona se utilizará con precaución, reduciendo la dosis si fuera necesario, ya que existe riesgo de depresión respiratoria, descenso de la presión arterial y sedación profunda o coma.

Rifampicina y fenitoína. La administración concomitante de rifampicina o fenitoína u otros inductores de los enzimas hepáticos puede dar lugar a una reducción de la concentración de metadona en la sangre, pudiendo desencadenar un síndrome de abstinencia.

Cimetidina. La administración conjunta de cimetidina potencia los efectos de metadona, por desplazamiento de ésta de sus lugares de fijación a las proteínas plasmáticas.

Fluoxetina. La fluoxetina, un fármaco utilizado para el tratamiento de la depresión y otros fármacos similares pueden potenciar los efectos de metadona al aumentar la concentración sanguínea de ésta.

Fármacos que modifican la acidez de la orina. Los fármacos que acidifican o alcalinizan la orina pueden alterar la eliminación de metadona, puesto que el aclaramiento de metadona se incrementa cuando la orina es ácida y se reduce cuando es alcalina.

La eliminación de metadona disminuye con algunos medicamentos (inhibidores del citocromo P450), tales como algunos inhibidores de proteasas utilizados en el tratamiento de la infección por VIH (principalmente ritonavir, indinavir y amprenavir); antibióticos macrólidos como eritromicina, claritromicina o troleandromicina; fármacos utilizados en el tratamiento de las infecciones por hongos, como ketoconazol, itraconazol, miconazol y fluconazol.

El riesgo de metadona de producir arritmias (prolongar el QT) puede verse aumentado cuando se administra con medicamentos que producen alteraciones de la concentración de los iones sanguíneos y con aquellos que afectan la conducción cardiaca como antiarrítmicos de la clase IA (quinidina, disopiramida y procainamida) y de clase III (amiodarona, sotalol); fármacos para el tratamiento de la depresión (amitriptilina, maprotilina), fármacos utilizados en el tratamiento de la esquizofrenia y la psicosis, terfenadina, bepridil, halofantrina, cisaprida, moxifloxacino y esparfloxacino.

Cómo tomar metasedin 40

Siga estas instrucciones a menos que su médico le haya dado otras indicaciones distintas.
Consulte a su médico o farmacéutico si tiene dudas.
La dosificación debe ser individualizada por lo que su médico establecerá la dosis adecuada para usted y realizará los ajustes que considere oportunos.
Si estima que la acción de Metasedin 40 es demasiado fuerte o débil, comuníqueselo a su médico o farmacéutico.

ADULTOS:
Tratamiento sustitutivo de mantenimiento de la dependencia a opiáceos. La dosis se establecerá según el nivel de dependencia física del paciente. Inicialmente, se administrará una dosis de 20-30 mg/día. En función de la respuesta clínica, la dosis podrá aumentarse hasta los 40-60 mg/día en el transcurso de 1 a 2 semanas, para evitar la aparición de síntomas de abstinencia o de intoxicación.
La dosis de mantenimiento se sitúa en torno a los 60-100 mg/día, alcanzándose mediante incrementos sucesivos semanales de 10 mg/día. No es recomendable superar la dosis de 120 mg/día si no se dispone de la posibilidad de determinación de los niveles plasmáticos. La dosis se administrará en 1 sola toma diaria. La suspensión del tratamiento se llevará a cabo de manera gradual, mediante disminución paulatina de la dosis en cantidades de 5 a 10 mg.

Los comprimidos pueden dispersarse en un vaso con agua o zumo, o bien tragarse con la ayuda de un poco de agua.

Recuerde tomar su medicamento.

Su médico le indicará la duración del tratamiento con Metasedin 40.

Si Vd. toma más Metasedin 40 del que debiera:

Si usted ha tomado más Metasedin 40 de lo que debe, consulte inmediatamente a su médico o farmacéutico.
Las manifestaciones clínicas de una sobredosis consisten en la aparición de depresión respiratoria, caracterizada por disminución de la frecuencia respiratoria y de la profundidad de la respiración, coloración azulada de la piel (cianosis) y respiración anómala (respiración de Cheyne-Stokes); somnolencia extrema, que puede evolucionar hacia la disminución de nivel de conciencia y coma; contracción intensa de las pupilas, flaccidez muscular, frialdad cutánea y, en ocasiones, disminución de la presión arterial y de la frecuencia cardíaca. En caso de intoxicación extrema puede aparecer parada respiratoria, colapso circulatorio, fallo cardíaco y muerte. El tratamiento consistirá en el restablecimiento de la función ventilatoria adecuada, mediante la instauración de una vía aérea permeable y respiración asistida. Debe administrarse un fármaco antagonista opiáceo (naloxona o nalorfina), por vía intravenosa o intramuscular, a dosis similares a las requeridas en la intoxicación morfínica. Puesto que la duración de acción de los antagonistas opiáceos es mucho más corta que la metadona, éstos deberán administrarse en dosis repetidas, según la evolución clínica. No debe administrarse un antagonista si no existen signos de depresión respiratoria o cardiovascular. Si el diagnóstico es correcto y la depresión respiratoria se debe solamente a la intoxicación por metadona, no está indicado el uso de estimulantes respiratorios.
Pueden utilizarse otras medidas de soporte vital y tratamiento sintomático habitual: oxigenoterapia, vasopresores, fluidos intravenosos, etc.

En caso de sobredosis o ingestión accidental, consultar al Servicio de Información Toxicológica. Teléfono 915 620 420.

Posibles efectos adversos

Como todos los medicamentos, Metasedin 40 puede tener efectos adversos.

En general, metadona provoca efectos secundarios similares a los de la morfina. Los efectos secundarios más graves de metadona, como ocurre con otros opiáceos son la depresión respiratoria y, en menor medida, el descenso de la presión arterial, habiendo ocurrido casos de parada respiratoria, shock y paro cardíaco. Los efectos secundarios más frecuentes son aturdimiento, mareo, sedación, náuseas, vómitos y sudoración. Estos efectos parecen ser más intensos en pacientes ambulatorios y en aquellos que no presentan dolor crónico intenso. En dichos pacientes es recomendable el empleo de dosis más bajas. Algunos efectos adversos pueden aliviarse si el paciente se acuesta.

Otros efectos secundarios que pueden aparecer son los siguientes:
Sistema nervioso central: euforia, inquietud, debilidad, dolor de cabeza, insomnio, agitación, desorientación, y alteraciones visuales.
Gastrointestinales: boca seca, disminución del apetito, estreñimiento y espasmo de los conductos biliares.
Cardiovasculares: enrojecimiento cutáneo, enlentecimiento de la frecuencia cardíaca, palpitaciones, desmayo y síncope.
Genitourinarias: retención urinaria o sensación continua de necesidad de orinar, efecto antidiurético y disminución del deseo y/o potencia sexual.
Alérgicas: picor, urticaria, erupción cutánea, edema y, raramente, urticaria hemorrágica.

Metadona puede producir incremento de la presión en el interior del cráneo, particularmente cuando existen valores previos elevados.

Raramente se han descrito arritmias cardíacas (prolongación del Intervalo QT y Torsade de Pointes).

Si observa cualquier otra reacción no descrita en este prospecto, consulte con su médico o farmacéutico.

Conservación de metasedin 40

Mantener fuera del alcance y de la vista de los niños.
Conservar a temperatura ambiente.
No utilizar una vez superada la fecha de caducidad que figura en el envase.

Venta exclusiva con receta oficial de estupefacientes. Uso hospitalario

Este prospecto ha sido aprobado en Julio 2007

Fuente: Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios

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