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Nefropatía diabética

Nefropatía diabética, enfermedad de Kimmelstiel-Wilson o glomeruloesclerosis diabética es un daño o enfermedad renal que ocurre en personas con diabetes.

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Síntomas de la nefropatía diabética

A menudo, no hay síntomas a medida que comienza el daño renal y empeora lentamente. Dicho daño renal puede comenzar de 5 a 10 años antes del inicio de los síntomas.

Las personas que tienen nefropatía más grave pueden presentar inapetencia, sentirse cansados la mayor parte del tiempo y experimentar una sensación de malestar general.

También se pueden presentar dolor de cabeza, náuseas y vómitos, hinchazón de las piernas y muchos otros síntomas.

Ver también: enfermedad renal terminal.

Causas de la nefropatía diabética

Cada riñón está compuesto de cientos de miles de pequeñas unidades llamadas nefronas. Estas estructuras filtran la sangre y ayudan a eliminar los residuos del cuerpo.

En personas con diabetes, las nefronas se engruesan y lentamente resultan cicatrizadas con el tiempo. Los riñones comienzan a filtrarse y la proteína (albúmina) pasa a la orina.

La causa exacta se desconoce, pero se cree que el control deficiente del azúcar en la sangre lleva al desarrollo de daño renal. Si usted también tiene hipertensión arterial, el daño renal es incluso más probable.

En algunos casos, los antecedentes familiares suyos también pueden jugar un papel. No todas las personas con diabetes desarrollan este problema renal.

Las personas con diabetes que fuman y aquellas con diabetes tipo 1 que comenzó antes de los 20 años tienen un mayor riesgo de problemas renales.

Las personas de origen afroamericano, hispano o amerindio también son más propensas al daño renal.

Pruebas diagnósticas de la nefropatía diabética

Los exámenes que el médico ordena pueden encontrar con frecuencia signos de problemas renales en las etapas tempranas.

Una vez al año, usted debe hacerse un análisis de orina, con el cual se busca una proteína llamada albúmina. Debido a que el examen busca cantidades pequeñas de albúmina, algunas veces se denomina un examen para microalbuminuria.

Cuando usted tiene diabetes, el médico analiza su orina en busca de demasiada proteína al menos una vez al año. El exceso de proteína con frecuencia es un signo de daño renal.

La hipertensión arterial a menudo acompaña a la nefropatía diabética. Se puede presentar hipertensión arterial que se desarrolla rápidamente o que es difícil de controlar.

El médico también revisará los riñones con los siguientes análisis de sangre cada año:

Otros exámenes de laboratorio que pueden hacerse abarcan:
Una biopsia del riñón confirma el diagnóstico. Sin embargo, el médico a menudo puede diagnosticar la afección sin una biopsia. La biopsia se realiza si hay alguna duda respecto al diagnóstico.

El tratamiento de la nefropatía diabética

El objetivo del tratamiento es impedir que la enfermedad renal empeore. Mantener la presión arterial bajo control (por debajo de 130/80) es una de las mejores formas de retardar el daño renal.

El médico especialista puede prescribir medicamentos para bajar la presión arterial y proteger los riñones de mayor daño. Con frecuencia, los mejores tipos de medicamentos a usarse son los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA) y los bloqueadores de los receptores de angiotensina (BRA).

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