Ilustración: Depresión en Niños
Consulta de Psiquiatría

Los especialistas en psiquiatría adaptan a las circunstancias particulares del enfermo las terapias, incluyendo un tratamiento integral a través de la orientación psicoterápica para encontrar solución médica a sus trastornos de personalidad.
Precio de la consulta 50 €

Estrés en niños

El estrés en niños, miedo en los niños, ansiedad en los niños o estrés en la infancia puede ser provocado por cualquier situación que requiera que una persona se adapte o cambie. La situación a menudo causa Ansiedad. El estrés puede ser provocado por cambios positivos, como comenzar una nueva actividad, pero está vinculado con más frecuencia con cambios negativos, como una enfermedad o una muerte en la familia.

El estrés es una respuesta a cualquier situación o factor que crea un cambio emocional o físico negativo o ambos y lo pueden experimentar personas de todas las edades. En pequeñas cantidades, el estrés es bueno, ya que puede motivar y ayudar a la gente a ser más productiva; sin embargo, el exceso de estrés puede interferir con la vida, las actividades y la salud del individuo. El estrés puede afectar la forma como las personas piensan, actúan y sienten.

Los niños aprenden a responder al estrés por lo que han observado y experimentado en el pasado. En la mayoría de los casos, el estrés experimentado por un niño puede parecer insignificante para los adultos, pero como los niños tienen pocas experiencias previas de las cuales aprender, incluso las situaciones que exigen cambios pequeños pueden tener un impacto enorme en los sentimientos de seguridad y confianza del niño.

El dolor, las lesiones y la enfermedad son las principales fuentes de estrés para los niños. Los tratamientos médicos son aún más estresantes. El hecho de reconocer la existencia de estrés en los padres (como el que se ve durante el divorcio o las crisis financieras) puede ser muy estresante para un niño, al igual que la muerte o la pérdida de un ser querido.

SIGNOS DE ESTRÉS NO RESUELTO EN LOS NIÑOS

Es posible que los niños no se den cuenta de que están estresados. Los padres pueden sospechar que un niño tiene estrés excesivo si éste ha tenido que experimentar una situación potencialmente estresante y comienza a mostrar síntomas como:

  • Síntomas físicos
     
  • disminución del apetito y otros cambios en los hábitos alimentarios
  • dolor de cabeza
  • enuresis nueva o recurrente
  • pesadillas
  • alteraciones en el sueño
  • tartamudeo
  • molestia estomacal o dolor de estómago vago
  • otros síntomas físicos sin ninguna enfermedad física
  • Síntomas emocionales o de comportamiento
     

    • ansiedad
    • preocupaciones
    • incapacidad de relajarse
    • miedos nuevos o recurrentes (miedo a la oscuridad, a estar solo o a los extraños)
    • aferrarse al adulto, incapaz de perderlo de vista
    • comportamiento inquisitivo (puede o no hacer preguntas)
    • rabia
    • llanto
    • gimoteo
    • incapacidad para controlar sus emociones
    • comportamiento agresivo
    • comportamiento terco
    • regresión a comportamientos típicos de etapas anteriores del desarrollo
    • renuencia a participar en actividades familiares o escolares
  • CÓMO PUEDEN AYUDAR LOS PADRES

    Los padres pueden ayudar a sus hijos a responder ante el estrés de forma saludable de muchas maneras. Entre algunas de las cosas que pueden hacer los padres están las siguientes:

    • Darle al niño un hogar seguro, familiar, firme y confiable.
    • Ser selectivo con los programas de televisión que observan los niños pequeños (incluyendo los noticieros) que puedan producir miedos y ansiedad.
    • Pasar ratos tranquilos y relajados con el niño.
    • Alentar al niño a hacer preguntas.
    • Alentar al niño a expresar sus inquietudes, preocupaciones y miedos.
    • Escuchar al niño sin criticarlo.
    • Fortalecer los sentimientos de autoestima del niño, utilizar estimulación y afecto, tratar de involucrarlo en situaciones en las que pueda tener éxito.

    Ver el articulo completo