Consulta de Traumatología

La Unidad de Traumatología de la Clínica DAM trabaja en la prevención, evaluación, diagnóstico y terapia de los trastornos del sistema músculo-esquelético tanto congenitos, como adquiridos, originados estos últimos por procesos traumáticos, degenerativos, tumorales e infecciosos.
Precio de la consulta 50 €

Un diagnóstico a tiempo puede salvar tu vida

Fractura

Un hueso roto se fractura si se aplica más presión de la que puede soportar, éste se fractura, parte o se rompe.

Si se aplica más presión sobre un hueso de la que puede soportar, éste se parte o se rompe. Una ruptura de cualquier tamaño se denomina fractura y si el hueso fracturado rompe la piel, se denomina fractura expuesta (fractura compuesta).

La fractura por estrés o sobrecarga es una fisura delgada en el hueso que se desarrolla por la aplicación prolongada o repetitiva de fuerza sobre el mismo.

Consideraciones generales

Es difícil diferenciar un hueso dislocado de uno fracturado, pero ambos son situaciones de emergencia y las medidas de primeros auxilios básicos son las mismas.

Causas

Las siguientes son causas comunes de fracturas óseas:

  • Caída desde una altura
  • Accidentes automovilísticos
  • Golpe directo
  • Maltrato infantil
  • Fuerzas repetitivas, como las que se presentan cuando una persona corre, pueden ocasionar fracturas por estrés en los pies, los tobillos, la tibia o la cadera

Síntomas

  • Extremidad o articulación visiblemente fuera de lugar o deformada
  • Movimiento limitado o incapacidad para mover una extremidad
  • Hinchazón, hematoma o sangrado
  • Dolor intenso
  • Entumecimiento y hormigueo
  • Ruptura de la piel con el hueso que protruye

Primeros auxilios

  1. Se deben examinar las vías respiratorias y la respiración de la víctima. De ser necesario, se debe llamar al 112 e iniciar la respiración artificial, RCP  o controlar la hemorragia.
  2. Se debe mantener a la víctima inmóvil y calmada.
  3. Se debe observar con atención a la víctima para detectar otras lesiones.
  4. En la mayoría de los casos, si la ayuda médica llega rápidamente, se debe permitir que el personal médico tome las medidas necesarias.
  5. Si la piel presenta ruptura, se debe tratar de inmediato para prevenir la infección. No se debe respirar sobre la herida ni hurgar en ella y, de ser posible, se debe enjuagar suavemente para retirar los detritos visibles y otros agentes contaminantes, cuidando de no frotarla ni irrigarla con demasiada fuerza. Se debe cubrir con apósitos estériles.
  6. En caso de ser necesario, se debe entablillar la lesión o colocar un cabestrillo. Entre los elementos posibles para entablillar se pueden considerar un periódico enrollado o tablillas de madera. Se debe inmovilizar el área por encima y por debajo del hueso lesionado.
  7. Se pueden aplicar compresas de hielo para disminuir el dolor y la hinchazón.
  8. Se debe tratar de prevenir un shock. Colocar a la víctima en posición horizontal, levantarle los pies unas 30 centímetros y cubrirla con un abrigo o una cobija; pero NO moverla si se sospecha de una lesión en la cabeza, la espalda o las piernas.

VERIFICAR LA CIRCULACIóN SANGUíNEA.

Se debe verificar la circulación sanguínea de la persona y presionar fuertemente sobre la piel que se encuentra más allá del sitio de la fractura. Por ejemplo, si la fractura se presenta en una pierna, se aconseja presionar en los pies; la piel primero debe ponerse blanca y luego “recobrar el color” aproximadamente en dos segundos. Otros signos de circulación inadecuada abarcan piel pálida o azulada, entumecimiento y hormigueo y pérdida del pulso. Si la circulación es insuficiente y no se dispone de personal capacitado rápidamente, se debe intentar realinear la extremidad en una posición normal de reposo. Esto reducirá la hinchazón, el dolor o el daño a los tejidos debido a la falta de irrigación sanguínea.

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