Consulta de Neurología

En la Unidad de Neurología de la Clínica DAM, proporcionamos servicios de prevención, diagnóstico y tratamiento de todas las patologías que afectan al sistema nervioso central, el sistema nervioso periférico y el sistema nervioso autónomo.
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Síndrome de piernas inquietas

Síndrome de piernas inquietas, mioclonía nocturna o acatisia es un trastorno en el cual hay deseo o necesidad de mover las piernas para interrumpir sensaciones molestas.

Síntomas del síndrome de piernas inquietas

Este síndrome lleva a sensaciones en la parte inferior de las piernas que le provocan a uno molestia a menos que mueva las piernas. Estas sensaciones:

  • Por lo regular ocurren en la noche cuando uno está acostado o algunas veces durante el día cuando uno se sienta por períodos prolongados.
  • Se pueden describir como de arrastre, gateo, dolor, tirón, ardor, hormigueo o borboteo
  • Pueden durar una hora o más
  • Algunas veces pueden ocurrir en la parte superior de las piernas, los pies o los brazos

Usted sentirá un deseo irresistible de caminar o mover las piernas que casi siempre alivia la molestia.

La mayoría de los pacientes tienen movimientos rítmicos de las piernas durante las horas de sueño, llamados trastorno de movimiento periódico de las extremidades (PLMD, por sus siglas en inglés).

Todos estos síntomas a menudo interrumpen el sueño. Los síntomas algunas veces pueden dificultar el hecho de sentarse durante los viajes por aire o en automóvil o a lo largo de las clases o las reuniones.

Nota: los síntomas pueden empeorar durante los períodos de estrés o con un trastorno emocional.

Causas del síndrome de piernas inquietas

El síndrome de las piernas inquietas (SPI) se presenta más frecuentemente en personas de mediana edad y en adultos mayores. Esta afección empeora con el estrés y su causa se desconoce en la mayoría de los pacientes.

Este síndrome puede ocurrir con mayor frecuencia en pacientes con:

Una forma del SPI puede transmitirse de padres a hijos y puede ser un factor cuando los síntomas comienzan a temprana edad. El gen anormal aún no ha sido identificado.

El síndrome de las piernas inquietas puede ocasionar una disminución en la calidad del sueño (insomnio). Esta falta de sueño puede llevar a somnolencia diurna, ansiedad o depresión y confusión o lentitud en los procesos de pensamiento.

Pruebas diagnósticas del síndrome de piernas inquietas

No hay ningún examen específico para el síndrome de las piernas inquietas. El médico por lo regular no encontrará ninguna anomalía, a menos que también se presente neuropatía periférica. Se pueden realizar análisis de sangre (CSC y ferritina en suero) para descartar anemia ferropénica, que en raras ocasiones puede ocurrir con este síndrome.

Se pueden utilizar exámenes y pruebas para descartar otros trastornos con síntomas similares.

El tratamiento del síndrome de piernas inquietas

No existe cura conocida para el síndrome de las piernas inquietas.

El tratamiento está orientado a reducir el estrés y ayudar a la relajación muscular. Las siguientes técnicas pueden ayudar:

  • Baños calientes
  • Ejercicios de estiramiento suave
  • Masaje

Las dosis bajas de pramipexol o ropinirol (Requip) pueden ser muy efectivas para controlar los síntomas en algunas personas.

Si usted presenta una interrupción grave del sueño, el médico le puede prescribir medicamentos como el Sinemet (un medicamento antiparkinsoniano), gabapentina o pregabalina, o tranquilizantes como el clonazepam. Sin embargo, estos medicamentos pueden causar somnolencia diurna.

Los pacientes con deficiencia de hierro recibirán suplementos de este elemento.

Algunas veces, las dosis bajas de narcóticos pueden aliviar los síntomas del síndrome de las piernas inquietas.

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