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Síndrome Alport

Síndrome Alport, hematuria, nefropatía y sordera o nefritis hereditaria es un trastorno hereditario que causa daño a los diminutos vasos sanguíneos en los riñones.

Síntomas del síndrome Alport

El trastorno daña los diminutos vasos sanguíneos en los riñones, llamados glomérulos, que filtran los desechos.

Al principio, no hay síntomas. Sin embargo, la destrucción progresiva de los glomérulos lleva a que se presente sangre en la orina y puede disminuir la eficacia del sistema de filtración de los riñones. Hay una pérdida progresiva de la función renal y una acumulación de líquidos y productos de desecho en el cuerpo.

En las mujeres, el trastorno generalmente es leve, con síntomas mínimos o ningún síntoma. En los hombres, los síntomas son más severos y empeoran más rápidamente.

Los síntomas abarcan:

  • Color de orina anormal
  • Hinchazón de tobillos, pies y piernas
  • Sangre en la orina
  • Disminución o pérdida de la visión, más común en los hombres
  • Pérdida de la audición, más común en los hombres
  • Hinchazón alrededor de los ojos
  • Hinchazón generalizada
La afección puede progresar a enfermedad renal terminal (ERT) a temprana edad (entre la adolescencia y los 40 años).

Nota: puede ser asintomática en algunos casos, pero se pueden presentar o desarrollar síntomas de insuficiencia renal crónica o insuficiencia cardíaca.

Causas del síndrome Alport

El síndrome de Alport es una forma hereditaria de inflamación del riñón (nefritis) y es causado por una mutación en un gen para una proteína en el tejido conectivo, llamada colágeno.

El trastorno es poco común y afecta con mayor frecuencia a los hombres. Las mujeres pueden transmitir el gen del trastorno a sus hijos incluso si no tienen síntomas.

Entre los factores de riesgo están:

Pruebas diagnósticas del síndrome Alport
  • Cambios en el ojo, incluyendo el fondo (parte posterior interna del ojo), el cristalino, cataratas o protrusión del cristalino (lentícono)
  • Presión arterial elevada
  • Cantidades diminutas de sangre en la orina (hematuria microscópica)
Se pueden hacer los siguientes exámenes:
El tratamiento del síndrome Alport

Los objetivos del tratamiento son monitorear y controlar la progresión de la enfermedad al igual que tratar los síntomas; los más importante es el control riguroso de la presión arterial.

El tratamiento de la insuficiencia renal crónica puede llegar a ser necesario e incluye modificaciones en la alimentación, restricción de líquidos y otros tratamientos. Finalmente, la insuficiencia renal crónica progresa a una enfermedad renal terminal, requiriendo diálisis o trasplante.

Se puede necesitar la reparación quirúrgica de las cataratas (extracción de cataratas) o la reparación del lentícono anterior en el ojo.

Es probable que la pérdida de la audición sea permanente. La asesoría y la educación para incrementar las capacidades de adaptación pueden servir. Asimismo, el aprendizaje de nuevas destrezas como la lectura de labios o el lenguaje de signos pueden ser de alguna ayuda.

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