Chequeos Médicos

Los chequeos médicos y pruebas diagnósticas regulares pueden ayudar a detectar problemas antes de que comiencen. También pueden ayudar a encontrar problemas temprano, cuando las posibilidades de tratamiento y curación son mejores.

Preparación de un niño pequeño para un examen o procedimiento

Preparación de un niño pequeño para un examen o procedimiento. Ayudar a un niño pequeño a prepararse para un examen o procedimiento médico puede reducir su ansiedad, estimular la cooperación y servir para que el niño desarrolle destrezas para hacerle frente a la situación.

La preparación adecuada para un examen o procedimiento puede minimizar la ansiedad del niño, aumentar la cooperación y ayudarlo a hacerle frente.

Antes del examen, sepa que el niño probablemente va a llorar y que es posible que la preparación no cambie el hecho de que sienta alguna incomodidad o dolor. Intente el uso de un juego para demostrarle lo que va a suceder durante el examen y de esta manera podrá descubrir cuáles son sus inquietudes. La manera más importante en la que usted puede ayudar a su hijo es preparándolo y brindándole apoyo en el momento del procedimiento.

PREPARACIÓN ANTES DEL PROCEDIMIENTO

Las explicaciones acerca del procedimiento deben limitarse a 5 ó 10 minutos, pues los niños pequeños tienen un período de atención corto. Cualquier preparación debe realizarse justo antes del examen o procedimiento.

A continuación se encuentran algunas pautas generales para preparar a un niño para un examen o procedimiento:

  • Explique el procedimiento en un lenguaje que el niño entienda, usando términos concretos y evitando terminología abstracta.
  • Asegúrese de que el niño entienda cuál es la parte exacta de su cuerpo que está involucrada y que el procedimiento se va a limitar a esa área.
  • Describa lo que se siente durante el examen lo mejor posible.
  • Si el procedimiento afecta una parte del cuerpo que cumple una función notoria (como el habla, la audición o la micción), explique los cambios que se presentarán después.
  • Permítale al niño gritar, llorar o expresar su dolor en forma verbal. Solicítele al niño que le comente dónde siente dolor.
  • Permítale al niño practicar diferentes posiciones o movimientos que son necesarios para ese examen o procedimiento en particular, como la posición fetal para una punción lumbar.
  • Enfatice los beneficios del procedimiento y todo lo que puede darle placer al niño posteriormente, como el hecho de sentirse mejor o poder irse a casa. Se le puede ofrecer al niño un helado o hacerle una invitación similar para después, pero no condicionarlo a “estar bien” durante el examen.
  • Permítale al niño hacer elecciones simples, como qué color del vendaje quiere después del procedimiento.
  • Distraiga al niño con libros, canciones o una actividad simple como soplar burbujas.

LA PREPARACIÓN CON JUEGO:

Los juegos y la comunicación en tercera persona pueden ser formas maravillosas de demostrar el procedimiento para el niño e identificar cualquier ansiedad. Esta técnica tiene que ser individualizada para cada niño y la mayoría de los centros médicos que están orientados hacia los niños utilizan esta misma técnica para prepararlos para los procedimientos.

Muchos niños pequeños tienen un juguete u objeto favorito de importancia, el cual puede servir como herramienta para un tipo de interacción llamada comunicación con una tercera parte. Puede ser menos amenazante para un niño expresar sus inquietudes a través de un juguete u objeto que comunicarlas de forma directa. Por ejemplo, un niño puede entender un análisis de sangre si se discute cómo se podría “sentir” la muñeca durante dicho examen.

Los juguetes o muñecas podrían ayudar a los padres a explicarle el procedimiento al niño que comienza a caminar.