Chequeos Médicos

Los chequeos médicos y pruebas diagnósticas regulares pueden ayudar a detectar problemas antes de que comiencen. También pueden ayudar a encontrar problemas temprano, cuando las posibilidades de tratamiento y curación son mejores.


Ilustración:

Escalofríos

Escalofríos, rigores, escalofrío o temblores debidos al frío se refiere a una sensación de frío después de una exposición a un ambiente frío. La palabra también se puede referir a un episodio de temblores acompañados de palidez y sensación de frío.

Consideraciones

La “piel de gallina” está asociada con una sensación de frío, pero no necesariamente está relacionada con escalofríos o fiebres. En la “piel de gallina”, los vellos del cuerpo se levantan para formar una capa aislante.

Los escalofríos se pueden presentar al comienzo de una infección y generalmente están asociados con la fiebre. Son causados por contracciones y relajaciones musculares rápidas y representan el modo en que el cuerpo genera calor cuando siente que hace frío. Los escalofríos generalmente predicen la aparición de fiebre o el incremento de la temperatura corporal central.

Los escalofríos también pueden representar un hallazgo muy significativo y compatible con ciertas enfermedades como la malaria.

Los escalofríos son comunes en niños pequeños. En general, los niños tienden a presentar fiebre más alta que los adultos. Hasta las enfermedades menores pueden producir fiebre alta en los más pequeños.

Los bebés tienden a no desarrollar escalofríos obvios, pero cualquier episodio de fiebre en un bebé de 6 meses o menor se debe notificar a un médico. La fiebre en bebés entre los 6 meses y 1 año también se debe notificar a menos que los padres estén absolutamente seguros de qué la causa.

Causas de los Escalofríos

Cuidados en el hogar

La fiebre (que puede acompañar los escalofríos) es la respuesta natural del cuerpo a una variedad de afecciones como una infección. Si la fiebre es leve (38.8° C – 102 ° F o menos) y sin efectos secundarios, no se necesita ningún tratamiento médico especializado. Tome mucho líquido y guarde mucho reposo.

La evaporación enfría la piel y, por lo tanto, reduce la temperatura corporal. Un baño en la tina o con esponja con agua tibia a unos 21.1° C (70° F) puede ayudar a bajar la fiebre. El agua fría, además de ser incómoda, puede subir la fiebre, ya que puede desencadenar escalofríos.

Los medicamentos como el paracetamol son efectivos para combatir la fiebre y los escalofríos.

No se envuelva en mantas si tiene temperatura alta, ya que esto sólo hará que la fiebre aumente.

CUIDADOS EN EL HOGAR PARA UN NIÑO:

Si la temperatura del niño está por encima de los 38.8° C (102° F) o si el niño no se siente bien, déle líquido o analgésicos, preferiblemente los que no contienen ácido acetilsalicílico (Aspirina) como el paracetamol. También se puede administrar ibuprofeno. Siga la dosis recomendada en la etiqueta.

A los niños que presentan síntomas de una infección viral no se les debe administrar ácido acetilsalicílico (Aspirina), debido al riesgo de sufrir el síndrome de Reye.

Si la temperatura del niño está por encima de los 38.8° C una o dos horas después de administrarle el medicamento para la fiebre, sumérjalo hasta el ombligo en una tina con agua tibia y frótele el cuerpo con una toalla o con un pañito durante 20 minutos o durante el tiempo que él lo tolere. Agregue agua tibia cada vez que sea necesario para mantener la temperatura del agua constante y evitar que el niño tiemble.

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