#wpv-column-f2ec73052f2ff5eb46032ed8b34023b0 p,#wpv-column-f2ec73052f2ff5eb46032ed8b34023b0 em,#wpv-column-f2ec73052f2ff5eb46032ed8b34023b0 .column-title,#wpv-column-f2ec73052f2ff5eb46032ed8b34023b0 .sep-text h2.regular-title-wrapper,#wpv-column-f2ec73052f2ff5eb46032ed8b34023b0 .text-divider-double,#wpv-column-f2ec73052f2ff5eb46032ed8b34023b0 .sep-text .sep-text-line,#wpv-column-f2ec73052f2ff5eb46032ed8b34023b0 .sep,#wpv-column-f2ec73052f2ff5eb46032ed8b34023b0 .sep-2,#wpv-column-f2ec73052f2ff5eb46032ed8b34023b0 .sep-3,#wpv-column-f2ec73052f2ff5eb46032ed8b34023b0 td,#wpv-column-f2ec73052f2ff5eb46032ed8b34023b0 th,#wpv-column-f2ec73052f2ff5eb46032ed8b34023b0 caption{color:#70707c;}#wpv-column-f2ec73052f2ff5eb46032ed8b34023b0:before{background-color:transparent;}
Chequeo Oftalmológico
Los niños deben someterse a su primer examen de tres y cinco años, y deben continuar recibiendo exámenes de la vista cada año. Los adultos con problemas de visión deben tener el chequeo de ojos cada 5 años. A partir de los 40 años de edad, los adultos deben tener un examen oftalmológico cada 2 años. Después de 65 años de edad, realizarse un examen anual. Precio 125 €

Un diagnóstico a tiempo puede salvar tu vida

Uveítis

Uveítis, iritis, pars planitis, coroiditis, coriorretinitis, uveítis anterior o uveítis posterior es la hinchazón e irritación de la úvea, la capa media del ojo que suministra la mayor parte del flujo sanguíneo a la retina.

Síntomas de la uveítis

La uveítis puede afectar uno o ambos ojos. Los síntomas se pueden desarrollar rápidamente y pueden abarcar:

Causas de la uveítis

La uveítis puede ser causada por trastornos autoinmunitarios como la artritis reumatoidea o la espondilitis anquilosante, infección o exposición a toxinas. Sin embargo, en muchos casos, la causa se desconoce.

La forma más común es la uveítis anterior, la cual implica inflamación de la parte frontal del ojo. A menudo se denomina iritis debido a que generalmente sólo afecta el iris, la parte coloreada del ojo. La inflamación puede estar asociada con enfermedades autoinmunitarias, pero la mayoría de los casos se presenta en personas sanas. Este trastorno puede afectar únicamente a un ojo y es más común en las personas jóvenes y de mediana edad.

La uveítis posterior afecta la parte posterior de la úvea y compromete principalmente a la coroides, una capa de vasos sanguíneos y tejido conectivo en la parte media del ojo. Este tipo de uveítis se denomina “coroiditis” y si la retina también está comprometida, entonces se llama coriorretinitis. Uno puede presentar esta afección si ha tenido una infección generalizada (sistémica) o si padece una enfermedad autoinmunitaria.

Otra forma de uveítis es la pars planitis, una inflamación que afecta el área estrecha (pars plana) entre la parte coloreada del ojo (iris) y la coroides. La pars planitis se presenta con frecuencia en hombres jóvenes y generalmente no está asociada con ninguna otra enfermedad. Sin embargo, alguna evidencia sugiere que puede estar ligada a la enfermedad de Crohn y posiblemente a la esclerosis múltiple.

La uveítis puede estar asociada con cualquiera de las siguientes afecciones:

Pruebas diagnósticas de la uveítis

Se debe realizar una historia médica completa y un examen ocular. Se pueden hacer exámenes de laboratorio para descartar infección o un trastorno autoinmunitario.

Las personas de más de 25 años con pars planitis deben hacerse tomar imágenes por resonancia magnética (IRM) del cerebro y de la columna vertebral para descartar esclerosis múltiple.

El tratamiento de la uveítis

La iritis es por lo regular leve. El tratamiento puede involucrar:

  • Gafas oscuras
  • Gotas oftálmicas que dilaten la pupila para aliviar el dolor
  • Gotas oftálmicas con esteroides
La pars planitis a menudo se trata con gotas oftálmicas que contengan esteroides. Asimismo, se pueden recetar otros medicamentos, incluyendo esteroides orales, para ayudar a inhibir el sistema inmunitario.

El tratamiento de la uveítis posterior depende de la causa subyacente, pero casi siempre incluye esteroides por vía oral.

Ver el articulo completo

2016 © Copyright - Clínica DAM

Información y contacto        91 827 89 94